domingo, 16 de septiembre de 2018

Disgresión sobre el corte de cabello









Queremos recalcar la importancia del cabello en las personas, especialmente cuando ellos no desean cortárselo. Hay que sumarle la presión escolar y familiar, pero sobre todo la relevancia que cobra mantenerlo largo. Acto de rebeldía que nos podría llevar cuando menos por un recorrido histórico hasta el primer día de trabajo, pasando naturalmente por el clásico ingreso a la universidad, casos ahora casi en extinción, y los días escolares. En ese sentido, el cabello, más que accesorio decorativo, complementa, oculta la calva, realza el cráneo; la cabellera ausente supondrá también la pérdida anímica de algo, de cierta energía, desinflamiento del poder antaño esgrimido. 






Uno: el caso del niño





Cortar el cabello es reducir el tamaño del rostro. Limitarlo, empequeñecerlo, borrarlo un poco. Sobre todo cuando el niño es renuente a hacerlo, y los padres insisten y los maestros también, pues creen que al hacerlo no solo mantendrán cierto orden que no poseen más, sino también esperando convencer al resto de la manada de lo contrario; de aún tener un dominio a todas luces ausente. Poderío que la larga y brillosa cabellera transparenta y ostenta.





Dos: el caso del ingresante a una escuela militar o algo por el estilo



Caracterizadas por su inflexibilidad, las instituciones castrenses o afines tienen como objetivo principal despojar a los aspirantes de toda identidad que pudiera erigirse en contra de los preceptos del orden y el poder que emana de los primeros. La idea es, en efecto, borrar todo vestigio previo, anularlos por completo y luego empezar una nueva vida, un nuevo periplo. Siempre al margen de su antigua y ahora inexistente vida pasada. Interesante, no obstante, el caso de los jóvenes que muestran rebeldía a partir de precisamente desaparecer toda cabellera, como en el caso de grupos radicales juveniles. Por oposición a los rockeros o metaleros que buscan hacer alarde de su larga melena, confirmando así que el poder está ahí.





Tres: el caso del corte asociado a la belleza o cambio radical


Sector privilegiado el de las mujeres que, caracterizado por capturar la atención aunque no siempre recompensado por una mirada masculina, intenta innovar y (re)inventarse al variar el estilo de corte de cabello. En efecto, ellas se esmeran, se miran una y otra vez, pero la mirada del otro les es esquiva, se posan en otras superficies, las soslayan olímpicamente. Confirmado así, tal vez, que todo esfuerzo es vano y pasajero.



Boyhood de Richard Linklater





Edward Scissorhands de Tim Burton





Full Metal Jacket de Stanley Kubrick

domingo, 9 de septiembre de 2018

Le vélo









Lo primero fue un impulso y lo segundo soltarlo. Luego él se dejó llevar. El tema del secreto y la confesión a medida que el pedaleo va girando y las rutas delineándose sobre el camino, definiéndolo, va tomando forma. Porque el espacio solo cobra sentido en el uso que hacemos de él, cuestión del momento, giro improvisado o harto practicado, pero novedoso. Tal vez el desplazamiento coadyuva el hablar, el abrirse al otro, pero también rescatemos el no verse, el ser ambos pasajeros, uno manejando y el otro en apariencia solo cogiendo el timón. Lo cierto es que la mirada de ambos es cómplice, como la supuesta pasividad del que va sentado en la barra y la actividad del que va en el asiento. Recorrer las calles con una libertad distinta, haciendo pausas intempestivas, esquivando baches, (re)descubriendo los lugares, (re)definiendo los instantes y la velocidad. El movimiento es una cuestión temporal, pero a su vez insta a crear, creer y sumergirse en nuevas posibilidades que no surgen en lo estático. En ese sentido, lo perecible y lo perezoso van de la mano, el no pensar y el no imaginar se despiertan a la par que las líneas y las curvas se dibujan en otros ejes y nuevos horizontes.

domingo, 2 de septiembre de 2018

Fílmico








Mi vida está formada en base a escenas inconexas, yuxtapuestas al azar, tal cual resultan las acciones de un niño para construir y deconstruir una historia ficcionada por su imaginación para insertarse en el mundo.




Posdata: ... puede sonar reduccionista, pero esta escena reúne tres de mis grandes pasiones ... 


Seven de David Fincher


domingo, 26 de agosto de 2018

Destino








                                                                     Para Kriss que aún no puede olvidar lo inolvidable
                                                                     olvidando que uno nunca olvida
                                                                     simplemente no recuerda olvidar 
                                                                     lo que está por venir
                                                                     el vuelo lento sobre su cabeza del mundo
                                                                     el futuro hecho pasado no bien pensado
                                                                     el presente inexistente
                                                                     siempre tibio
                                                                     lento
                                                                     pasado de moda
                                                                     quimérico
                                                                     inaprehensible
                                                                     elucido  
  






Siempre podrás culparme de todos tus (in)fortunios. 



El Tiempo No Para de Gustavo Cordera


domingo, 19 de agosto de 2018

Historia inventada







                                                                A mis alumnos que cada fin de semana se aventuran 
                                                                a (des)armar y combatir el amor a altas horas de la 
                                                                noche como si de un trozo de carne o un pedazo de 
                                                                torta se tratara  







Hace un año




La primera vez que la vio solo se miraron.

Compartieron miradas poco más de un mes.

Casi un año más tarde se volvieron a ver.

Digamos que un hilo muy delgado se había tejido entre ellos o al menos él lo creía así.





Ayer




Él había regresado dispuesto a encontrarla.  

Por gestos supo que ella tenía novio o algo parecido (ahora las jóvenes le llaman flaco; utilizan una frase extraña "como que estamos"). 





Más tarde




La vio y la siguió y la volvió a ver y la siguió impenitente y persistente, como si fuese lo único bueno que podía hacer en este mundo. 

Por momentos se detuvo, el pretendió mirar su celular. 

Cruzó a la acera de enfrente, las miradas de los noctámbulos se posaban en ella, no parecía importarle o nunca se dio cuenta. 

Al final llego a una esquina, dio una vuelta sobre su sitio, el muchacho la miraba en diagonal.

Esperaba un milagro, una tormenta, un océano de oportunidades. 

Desde el fondo apareció un púber con cabello largo, polo y camisa a cuadros amarrada a la cintura (a lo Eddie Vedder).

Se dieron un saludo distante, voltearon y ella pareció (re)conocer al muchacho justo al frente de ellos. Entonces giraron y caminaron en sentido contrario.

Afuera la lluvia seguía gentil.

Al muchacho no le quedó más remedio que seguir su camino (caminar y caminar sin rumbo fijo).

Tal vez pensando que lo vivido esa noche sería el efecto del vino o del pitillo que ella se rehusó a fumar.      





My Blueberry Nights de Wong Kar Wai






Posdata: ... como bien recordarán quienes han visto la película, él espera pacientemente hasta el final, disfruta cada momento con ella, para luego besarla ...   

domingo, 12 de agosto de 2018

Filosófico








- Hijo: ¿Me quedé dormido?

- Padre: Sí.

- Hijo: ¿Y por qué no me di cuenta? 

- Padre: (.....) 





Boyhood 
de Richard Linklater



domingo, 5 de agosto de 2018

Los hijos no se (ob)tienen








                                                                                                                 Papá ¿qué es filosofía? 
                                                                                                                           
                                                                                                     Pregunta de un niño a un padre






Pasa a menudo que un padre se verá entrampado entre la adultez inercial y el tener que ser padre. De tal manera que ser papá dista de devenir papá, dejando de lado que se trata de un proceso inevitable y en esa medida un aprendizaje escurridizo y exótico. Lo que debiera ocurrir es contagiarse y eventualmente copiar, por no decir encontrar, la niñez de nuestros hijos y lo circundante. En ese sentido es un gran error querer (ob)tener a los hijos, sujetarlos ¿volverlos sujetos? moldearlos a nuestro antojo, escindirlos de quienes les dan alas. Los hijos vienen y van al viento, es inútil (re)tenerlos, sencillamente porque nosotros venimos al mundo en las mismas condiciones.     




Father and son de Cat Stevens



domingo, 22 de julio de 2018

Wound









Hace un par de semanas al querer colocar la toalla sobre el colgador del baño, golpeé mi puño izquierdo contra el techo, éste hundió mi anillo en la carne. Desde entonces una boquita me ha acompañado en el dedo medio. Lo que he venido sintiendo puede ser considerado lo usual en estos casos, una ligera punzada, que luego devino latido. La zona está enrojecida, lo cual indicaría infección. El miércoles no pude más y ejercí presión, esperando tal vez dejar ciego al ojito del mal. Hoy escarbé, pulí y enjaboné, pero sin éxito. Es más, creo que aunque limpia, sigue igual o más inflamada que antes. He llegado a pensar en amputación; he imaginado mi cuerpo lleno de ojitos vivientes riendo al unísono; he desestimado lo anterior por considerarlo pueril y caprichoso. Al fin y al cabo la gente no nota los detalles, salvo que alguien los mencione. Hace un momento me acerqué y pasé mi dedo sobre la marca en el cemento, como queriendo comprobar lo inevitable. Tal vez simplemente deba acostumbrarme al dolor que eso procura, después de todo, la vida es tan corta y los dolores tan largos.





 Evil Dead II de Sam Raimi






domingo, 15 de julio de 2018

Comentario










La banda se excede al querer ser forzosamente ecléctica. La voz de la flaca, los solos de guitarra y la batería trazan, cada uno sin cruzarse, un camino independiente. Hubiese sido interesante escuchar a músicos y sus respectivas armonías y sensibilidades formando un todo coagulado y no al servicio de su propia individualidad egocéntrica.   





Black Widow's Web de Angra





domingo, 8 de julio de 2018

Pain







                                                            En realidad, debería tener a mi alrededor un círculo 
                                                            de personas profundas y tiernas que me protegieran 
                                                            algo de mi mismo y que también supieran alegrarme:
                                                            porque para alguien que piensa cosas como las que yo
                                                            tengo que pensar, el peligro de destruirse a sí mismo 
                                                            está siempre muy cerca

                                                                                                                 

                                                                                                                          Friedrich Nietzsche



Qué poco saben los otros sobre el dolor de los demás!

domingo, 1 de julio de 2018

Being






                                                                                                                             Para Vinnie Paul  






La diferencia entre el verbo been y gone radica, como todos saben, entre el haberse ido y retornado y el ausentarse para no volver más o, tal vez, por tiempo indefinido.   




Cowboys from hell de Pantera 

domingo, 24 de junio de 2018

Flores para Julio







                                          Para Julio Hevia, esperando que desde el ángulo de la habitación 
                                          en la que se encuentra, pueda volver en sí y seguir (de)velando el 
                                          mundo escondido entre las grietas del poder








Hace un par de semanas fui a la facultad para hablar con Julio Hevia y me di con la sorpresa de su estado de salud. No podía dar crédito a lo que escuché, todavía estoy en trance. 





A Julio lo busco todo el tiempo para que me dé algunas novedades en cuanto a libros, su próximo trabajo y algunos tips para mis textos. Prácticamente lo ubico para cualquier cosa, la idea es escucharlo y coger algo al vuelo, tal vez ni el mismo lo haya notado.





Mañana es día de examen, mis alumnos deberán afrontar lo teórico desde la problemática, sin pensar en una casuística, tampoco en una teleología, más bien desde una genealogía de clara influencia nietzscheana y posteriormente foucaultiana y deleuziana. Autores sobre los cuales Julio ha recurrido con harta frecuencia. O como él mismo me dijo en diciembre del año pasado: “la gente no se da cuenta de que una buena descripción ya contiene elementos teóricos”. En otras palabras, no hay que esperar que el texto nos interpele directamente sobre su contenido duro por decirlo así.




Hay autores, solo mencionaré algunos, que han sido muy leídos pero poco entendidos o, descartados de plano, por su claro enfoque transgresor. Tales son Nietzsche, Simmel, Deleuze, Foucault, Lacan, Bourdieu, Barthes y Bateson. Julio, en cambio, sí los estudió bien y ha sabido imprimirles una opinión muy suya. En otras palabras, supo apropiarse de sus reflexiones para luego dar el correspondiente salto de conocimiento que lo hiciera aterrizar en las arenas de lo impredecible e improbable. Cualidad que se nota a lo largo de sus trabajos.




En ese sentido, pocas veces es posible hallar un autor de tanto peso epistémico y que a su vez se mueva en las arenas siempre fangosas de lo (in)formal, de lo escurridizo y avieso. Es más probable, en ese sentido, leer a un academicista tradicional, de esos que hay por montones, que observa el mundo desde su escritorio.





Bueno pues, Julito tiene la particularidad de llevar la calle al aula, al libro o desplazar éstos a aquella. No yuxtaponer, sino colocar una malla sobre el tejido social y así desintegrar las diferencias aparentes. Hacer estallar las definiciones y las categorías para luego verlas mejor. Es sin duda un académico achorado, que tanta falta nos hacen, conocedor de las lenguas y devenires en pugna, de las sensibilidades menores, aisladas por el peso occidental de los metarrelatos oficiales.




Por eso mismo es rarísimo encontrar a alguien como él y, aclaro, que te suelte tres o cinco autores en una conversación informal, en una transmisión radial o en el set de televisión. Curioso, pues cuando le hablé de un posible ensayo que deseaba escribir afirmó que ya no existían teóricos y él mismo se autodenominó meteórico al momento de publicar Habla, jugador, gajes y oficios de la jerga peruana. Los que lo conocemos y que hemos (re)leído y subrayado sus trabajos con fruición desmedida, no podíamos estar más de acuerdo con él. 





Como decía al inicio, lo busqué para que me suelte las ultimitas, para contarle los avances del proyecto que estoy realizando agazapado y por cuenta propia, del cual ya le había comentado, pero también para no sentirme tan excluido del mundo y, naturalmente, para recibir su aprobación, pues cuando uno es hincha de Julio, corre el riesgo de pasar de (in)comprendido a la lista de culpables, aun sin saberlo, tal cual ocurre en una novela kafkiana.

domingo, 17 de junio de 2018

Un día más







Afrontémoslo, el segundo domingo de mayo ha ganado histórica y largamente al tercero de junio y si acaso aquel tuvo su debida importancia en su momento, el otro ha terminado por casi desaparecer. Podría hablarse irónicamente de coyunturas mundialistas, de un desgaste de la figura paterna de cara a fenómenos falocentristas denunciados por el ala más dura feminista, plasmados en machismos radicales o en violencias físicas, así como de un terreno ganado por otras opciones sexuales. No obstante, y a pesar de que todo mensaje lleva en sí mismo su tergiversación en ciernes y que la mayoría de habitantes del planeta entiende mal, no entiende nada o no le interesa hacerlo, especialmente cuando debieran hacerlo, es cierto que hay un padecimiento de alzhéimer generalizado y, por un lado, una contradicción entre decir y hacer exactamente lo contrario y, por otro lado, la (in)capacidad de comprender algo, pero insistir en la realización de tal objetivo. En ese sentido, es muy triste ser descoyuntado, que lo que dices y haces quede suspendido en el aire y los demás no lo entiendan; que a la gente le importe un ardite cuando se trata de escuchar una idea más o menos sesuda. Se trata de la soledad de la (in)comprensión, de la superficialidad, de la hipocresía. Escuchar un Feliz Día del Padre sin sentirlo, querer parecer conmovidos por esa fecha. El ensalzamiento de tus cualidades como progenitor y un segundo después la abolición de ellas. La sutileza para descorrer el telón de fondo, hacerte saber, de manera indirecta, que se trata de una farsa. Que te hayan hecho creer lo bueno para después hundirte la navaja en la sien izquierda.



Kramer vs Kramer de Robert Benton