domingo, 16 de noviembre de 2008

Chaplin se oculta bajo un árbol


Lo vi hace una semana, era de noche. Pero era destello en la oscuridad. Decidí volver. Ya frente a él, bajo un árbol, contemplé unos instantes su irrealidad. La madeja que teje lo imposible, lo inconmensurable. Estaban vivos, los dos, se escondían bajo la sombra del mismo árbol. Yo no los iba a delatar y tal vez bastaba tan poco para hacerlo. Los que por ahí pasaban me miraban un poco loco, extraviado, ido, como lo hicieron los espectadores de The Purple Rose of Cairo de Woody Allen, al notar que el personaje principal de la película salía de la pantalla para escaparse del cine con su admiradora. Me sentí vagabundo, miré mis zapatos rotos. Llenos de polvo. No llevo bigote, pero ya necesitó bastón, a veces siento dolor de espalda al levantarme. El sombrero lo llevo en el bolsillo.




El chico, el pibe, o garotto, the kid, le kid o il monello es un film deliciosamente triste, como las galletitas. La aventura de los dos, Chaplin y el niño, nace de la nada, es simple y aún prácticamente imposible en “la vida real”.

Julito Cortazar hablaba de lo fantástico como parte de lo que llamamos realidad, como la realidad misma. Y así, lejos del graffiti, me senté en el paradero. Al lado mío una vendedora llevaba una bolsa llena de “galletas Chaplin”. No cedí a la tentación y subí al carro. No pude más. Saboreaba las galletas, observaba el mundo a través de las ventanas. Bajé la mirada unos instantes. Sentí rabia, había sido estafado. Reí. El paquete de galletas decía:

“Galletas Charlyn.
Su galleta de toda la vida.
Las Originales y Doraditas”.

Los dejo con “la escena de la ventana” de The Kid de Charles Chaplin.


8 comentarios:

suvoyeur dijo...

Iba a comentar lo identificado que me sentó con tu relato, pero el final de estafa es genial. Disculpa la sonrisa, te acompaño en la rabia y la tristeza. Yo también a veces miro al mundo con desdén, como queriendo comer mis pasadores como queriendo ser, a pesar de todo. Fuera de esto...¡Vivan los cómplices, carajo! Eternamente, ubicuaemente.

mel dijo...

galletas thundercats! aquellas que estarán debajo de las hojas como gatos que son.

Anónimo dijo...

ajjajjaja sabe too hubiera sido más profundo si no hubiera escrito lo d las galletas pero sin embargo eso mismo le dio un toke comico q es muy bien apreciado d mi parte aunke talvez eso no imxte muxo, pero en fin. Felicitaciones cada vez su blog se pone mas interesante y eso es muy bueno. asi q siga nomas!! katia

Christopher dijo...

... seguimos en la lucha compañero ...

Christopher dijo...

... nunca pude probar las galletas Thundercats, pero las imagino cosmicas. Las Chaplin en cambio son melancólicas ...

Christopher dijo...

... pensé en omitir el engaño, pero al final me desanimé ...

... me alegro que te haya gustado Katia ...

Anónimo dijo...

Los invito a que se hagan fans de Galletas Chaplin en Facebook

http://www.facebook.com/#/pages/Galletas-Chaplin/27026557786

Christopher dijo...

... gracia Anónimo. Pero el administrador de este blog adolece de una cuenta de Facebook ...

... saludos ...