viernes, 25 de diciembre de 2009

Ayer fue navidad


De pronto nos vimos todos en la calle. El cielo de colores, los vecinos mirando hacia arriba, no pude evitarlo y también lo hice. Pensé en un gran amigo, su madre partía hace doce meses. Mi sobrino de casi tres años sorprendido. Se dice que la navidad es de los niños, debe ser así, pues ya en ellos descansa una zozobra que se prolongará a lo largo de su discurrir en este mundo. Mis recuerdos de entonces no podría llamarlos felices, siempre un regalo bajo mi cama o al pie del árbol. Minutos antes mi progenitora me susurraba al oído: “Hay que seguir adelante”. La sabiduría de los años impuesta, había adivinado con solo mirarme el pesar de mi hijo ausente. Me hice el fuerte y ahogué mi llanto. Luego entramos a cenar.

viernes, 18 de diciembre de 2009

Huachafería


Por la calle vi a un hombre pelirrojo andar, trajeado de azul, camisa y corbata del mismo color. Los zapatos tonalidad zanahoria.

miércoles, 9 de diciembre de 2009

Dulce espera


Cada vez que entro a una sala de cine siento un millón hormigas recorriendo mis canillas. Pero sobre todo al sentarme y al esperar que las luces bajen. Y que mi visión vaya perdiendo definición de a pocos. Y que el ecran ilumine todo.

jueves, 3 de diciembre de 2009

Carta de un gallinazo sin plumas


Julio Ramón:

Te han sacado de casa para darte un merecido homenaje, que de otro modo no tendría lugar. Pero dudo mucho que lo recibas con una sonrisa, hasta la voluta de tu cigarrillo se enfada y se aleja del alcaide. Y aunque siempre estuviste del lado de los marginados, de los de la acera de enfrente, La Victoria linda con San Borja, te pido tomes con serenidad o de una empinada, como quien cata la uva malsana, esta afrenta al libro, a tu nombre y a don Ricardo.


Entrevista televisada a Julio Ramón Ribeyro.







miércoles, 25 de noviembre de 2009

Dazed woman


As she walked out of the toilet she glanced at me convinced of her beauty. “If you think you’re beautiful it’s because you aren’t. To be so your stunning figure must be independent of your thoughts” – I said to myself.

miércoles, 18 de noviembre de 2009

Morfeo


Una siesta después del almuerzo oxigena el corazón, aclara las ideas, da brillo a la mirada. Los colores y las formas no se ven como en las pantallas planas, sino con erratas. Los sonidos ya no en high definition, pero con vacíos, llenos de ruido.

miércoles, 11 de noviembre de 2009

Borges y Maiden


Ignoro si Steve Harris leyó alguna vez a Borges. Tampoco sé si éste escuchó alguna vez el álbum The Number Of The Beast. Lo que sí es cierto es que hay más probabilidades de que Maiden haya leído al ciego maravilloso que éste escuchado a ellos. Sabida es la inclinación de la banda inglesa por la historia, la literatura fantástica y la poesía clásica. Phantom Of The Opera, Transylvania, Murders In The Rue Morgue, Rime Of The Ancient Mariner y Alexander The Great son obras maestras, por la referencia cultural inmediata y por el aporte a nivel musical. La primera basada en la novela de Gastón Leroux, la tercera en el relato de Edgar Allan Poe y la cuarta en el poema de 1798 de Samuel Taylor Coleridge. Sobre la lápida de Eddie del álbum Life Afther Death descansa la siguiente cita:



"That is not dead
which can eternal lie
yet with strange aeons
even death may die".

H.P. Lovecraft


Borges, hombre de letras, confeso adorador de Lovecraft y a quien rinde tributo con There are more things en el Libro de arena (1975), gustaba del tango, y así lo confirma en una conversación sostenida con Ernesto Sábato incluida en el libro Diálogos: Borges-Sábato compaginado por Orlando Barone hacia 1976. En 1944 es publicada una segunda versión de Ficciones, donde ya se incluía El milagro secreto del cual más tarde diría Sábato ser uno de los cuentos que más le apasionaron.


Dicha historia es la de un hombre condenado a muerte, quien en su frenesí por acabar su obra antes de morir pide a Dios un deseo: se le conceda poder terminarla antes de su ejecución a las nueve de la mañana. De espaldas al paredón y luego de vociferada la orden final del sargento, Dios así lo hace. La de Hallowed be thy name, en cambio, es un tanto distinta. Otro mortal, tal vez el mismo, será llevado a la picota a las cinco en punto. Declara todo hecho consumado, pero las arenas del tiempo avanzan lentas para él. Y el padre viene a confesarlo, pero él no teme morir. ¿Es realmente el fin o algún sueño insano? ¿Si Dios está conmigo por qué me deja ir? La vida no es más que una extraña ilusión. Bastaron dos minutos cronológicos para que aquel pudiera concluir su sueño, un segundo divino son horas para los mortales. Jaromir Hladík al clamar a Yahvé demuestra así su carácter perecedero. El otro rechaza al sacerdote y sus santos oleos. Ambos, sin embargo, cada uno a su modo, desafían las leyes de la naturaleza. El primero se regodea en el no tiempo, donde el universo físico carece de movilidad, de importancia. El segundo pierde humanidad al sentir miedo y luego desprecio por la vida esta. Se entregan a la muerte no resignados, sino convencidos de sí mismos, de lo hecho, de su legado. Sobrehumanos los dos, hombres imposibles, semidioses terrenales. Llenos de ira, dolor y terror. Seres maculados, finitos y eternos.

Hallowed be thy name de Iron Maiden

lunes, 2 de noviembre de 2009

Ventana


Posible reminiscencia o mera sombra del cuadro Muchacha en la ventana (1925) de Salvador Dalí; antes o después de la partida de la musa, océano árido. El deja vu constante, tal vez distinto, pero siempre flotante; el velero del cuadro que la mujer piensa y observa se adivina en el tiempo, se hace presente. Podría ser también que ella penda del otro lado de la ventana y que el disparo tardío de la cámara no la haya podido retratar.

lunes, 26 de octubre de 2009

El todo es la parte


Es cierto, después de haber observado, de reojo, toda su humanidad reposar sobre el asiento del bus, finalmente me quedo con su pie atrapado en una ballerina multicolor. Totalizante, ya impregnado de todo lo que hasta entonces podía llamar mío. Creo haber visto un lunar o una cicatriz sobre él. Era canela, no sé si seguirá así, la memoria me falla. Bajé raudo, asombrosamente no llegué tarde a mi destino. Pregunté la hora, solo me había tomado un minuto tamaña revelación.

lunes, 19 de octubre de 2009

Morir de risa es también, morir de a pocos



Está en los hombres desafiar a la naturaleza. Borges sonreía y sorprendía así a los doctores, mientras era internado, poco antes de morir. En El campeón de la muerte, Hilario Crispín toreaba a la parca con esa habilidad de quien nada teme. Marv, en Sin City, no le huye, sino la busca. Al final expira, pero no se sabe si le ganó la pereza de luchar una última vez o la muerte le venció. En el capítulo El soldado y la muerte del Narrador de cuentos, la segunda es atrapada por el primero. Y pasea contento, pero la libera más por las consecuencias, hay ancianos que precisan reposar sus huesos, que por debilidad. Tal vez la catalepsia sea una forma de burlarse de la pelona, por eso en enterrado vivo, Poe lleva al extremo la idea de volver en sí, después de un breve letargo. Burton la ve como un estado tan absurdo, que es preferible estar medio vivo o medianamente muerto. Morrison creía que más vivos estamos mientras más cerca de la muerte andamos. En su estado de paciente, Ribeyro encontraba la razón de ser entre salud y enfermedad, en la dialéctica que daba lugar a la vitalidad. Pedro Damián cambió el curso de la historia, al haberse agenciado una segunda muerte, más digna, de héroe. Y queriendo ser recordado donde descansaban los grandes deportistas, Socrates hizo, de la antesala de su muerte, un festín: un momento memorable. Judas y sus veinte monedas, Jesús y su cruz también. Por eso el suicidio no es tanto un acto de cobardía, como jugarse la vida y vencer a su mayor antagonista.

La historia de Marv según Sin City


lunes, 5 de octubre de 2009

Rarísimo


L’enfer c’est les autres

Jean Paul Sartre


Camino a la universidad subieron dos señoras añosas al bus. Las miré de reojo. ¡Qué regio! Una de ellas, la de menor edad, se alisó el cabello frente a él. Se examinaba. No lo había notado, pero en efecto, a falta de vidrio un objeto especular había sido colocado en su lugar. Y la observé, a ella y a su reflejo. Luego desvió la vista hacia mí, a través del mismo y fuera de él. Tal vez se apenó al saberse mirada, al ver mi mirada sobre ella. Y puede ser que haya pensado lo aterrador de la situación: dos espejos casi juntos, casi simultáneos, reflejándola al infinito. El infierno bajo las cejas. De lejos yo era el más feroz.

jueves, 17 de septiembre de 2009

Botella de ketchup


Debían haber dejado el envase mal cerrado: una pequeña costra en su cuello dejaba soñar con placeres vívidos de batallas pasadas. Como los ganchos que cuelgan de los lomos de las reses sacrificadas o una boca lacerada, sangrante. Porque el sexo y el amor es herida sin cauterizar.

jueves, 3 de septiembre de 2009

Perfil


Domenico Dante tiene las manos tristísimas. Aún no lleva vello en pecho, pero cuando ronca espanta a las arañas. De sus pestañas surgen ocasos y caballitos violáceos cuyo sabor a mar encanta y ennoblece. Ondas eternas. Sus labios llevan el peso de mis besos y saben a crema de verduras. Sus pasos serán de caballería, de tropel, de cien hombres caminando sobre alfileres. Ya quiere cortar el aire con su lengüita de anciano, fracasa en el intento, pero no desmana. Todo en él es vida. Dialéctica. Cada día envejezco más, mientras él se hace más fuerte todavía. Veo la conexión entre él y yo, el cordón umbilical invisible que jamás se rompió. Soy tronco viejo para que revolotees y brinques. Eres fruto en mi vida. Te ofrezco mis brazos cansados, exangües. Es todo lo que tengo. Nunca podré hacerte feliz a mi lado. Nunca seré completamente tuyo.

jueves, 27 de agosto de 2009

Pareceres


Es difícil hacer el amor pero se aprende

Antonio Cisneros


Hay mujeres que visten cabello, cejas, pestañas, ojos, nariz, pómulos, boca, mentón, busto, uñas, glúteos y demás. A la hora del combate amoroso habrá que estar precavidos: un tubito de pegamento a buen recaudo.


Los años maravillosos


martes, 18 de agosto de 2009

Y pensar que estuve cerca


Como los erizos, ya sabéis,
los hombres un día sintieron su frío
Y quisieron compartirlo
Entonces inventaron el amor

Luis Cernuda


Hace poco se casaba un amigo. Los dos apenas podían hablar, ni siquiera musitaban entre ellos. Supe por sus ojos de su emoción. Casi ni se movían. El momento más feliz de su vida diría el propio novio más adelante. No tanto sin embargo. Era algo distinto, ajeno, extraño, allí donde coinciden la melancolía y la dicha. Donde habita la ausencia, el no tiempo y el no espacio. Tal vez por empezar algo nuevo o mejor dicho, por perder algo. Porque la felicidad se nutre de la tristeza y viceversa.


New York Minute de Don Henley

miércoles, 12 de agosto de 2009

Sutilezas


Recordé haber leído que el mejor

lugar para ocultar una hoja es un bosque

Jorge Luis Borges


Una mujer un viernes por la noche no es como una hoja de hierba en el bosque. Pero puede ser que sólo sea coincidencia. Llevaba botas negras, no estaban gastadas, más bien corrientes. Encendió un cigarrillo y reventaba globitos con su lengua. Peinado a lo Cleopatra. Saquito a cuadros y medio raído. Dejaba ver el broche de sus jeans y su pequeño abdomen. No vi más. La gente miraba, ella lo sabía. Seguro disfrutaba pareciendo y dentro de sí se carcajeaba de llamar tanto la atención. Se sentía puta, putísima. Bolso blanco. Se veía ligero, lo que llevase dentro no debía ser valioso. Su cabello no brillaba. Caminé hasta la esquina y volví sobre mis pasos. Había bajado a la pista. La observé un momento más. El auto que se detuvo era un Yaris color plata. Entró presurosa, tal vez para no ser vista. El hombre me miró, no sonreía. Tendría el triple de su edad. Seguro se irían a comer.

martes, 4 de agosto de 2009

Aforismo


Hay hombres que mueren en sueños; otros que muy despiertos se los lleva la muerte. Pero a fin de cuentas, dormidos todos, somos más o menos cadáveres.

martes, 28 de julio de 2009

Deja vu


He vuelto a la normalidad, a mi soledad de antaño. No a los bares de copas de
Sabina, mi cuerpo ya no da para más. Bordeando los cincuenta pienso en todas las caídas; el vals dice un fracaso más que importa, si en la vida nunca fui feliz. Tampoco es eso, debo haberlo sido, pero ya lo olvidé. En un rato saldré a caminar, a encontrar no La cama vacía de Alci Acosta, pero la calle vacía. El corazón amordazado, un poco numb, no muerto ni moribundo; a punto de reventar, de decir Paren el mundo que acá me bajo. De quebrarse no en dos, sino en tres.


Pablo pueblo de Rubén Blades

jueves, 23 de julio de 2009

Boletos


Hace poco, mientras leía, reparé en algo: estaba usando jeans corduray que, debido al largo verano limeño, habían descansado al fondo del ropero. Siempre utilizo los bolsillos pequeños de los pantalones que uso, y tal vez en un acto de reminiscencia quise hurgar. Pasé mi dedo sobre la superficie y sentí que estaba abultada. Introduje mi dedo índice, como si de una herida se tratara, y hallé un boleto hecho cuadritos. Lo desglosé y para mi sorpresa eran dos. Igualitos, añejos, despintados, con olor a nada. Reconocí la ruta, pero no el momento.

miércoles, 15 de julio de 2009

Última noticia


Una mujer de aproximadamente casi cincuenta y tantos años sufrió un desmayo en su domicilio ubicado en la calle Monopinta 211 – entonces Cayoma. Al parecer ocasionado por la aparición de una nueva arruga en su rostro.

La afectada, identificada como Filomena Campanela, fue encontrada con un chuchillo en la diestra, de cubito dorsal y un pomo en la siniestra. Un San Pedro exangüe descansaba en el rincón de la habitación.

“Estoy dispuesta a eliminar a esa maldita” aseveró a los agentes policiales.

Fuentes allegadas a la susodicha confirmaron su internamiento en el hospital de salud mental Koguchi, por poner en peligro la libre actividad periodística.


Hector Lavoe y su Periódico de ayer

lunes, 29 de junio de 2009

Las palabras


Hay palabras que recuerdo con placer. Cuando no las engullo, opto por chuparme los dedos y sentir su compañía en mis cortos viajes de todos los días. A veces llego con las yemas rojas a mi destino. Y sé que la rosa de Adán no es la rosa, ni que el río está en la palabra Nilo. Pero los vocablos son como frutos, hay que saborearlos, lamerlos letra por letra. Como se hace con un mango o una fresa. Por eso los diccionarios resultan siendo objetos misteriosos, me gusta observarlos, pero como al mar, los respeto. Jamás podré memorizarlos en su totalidad. Ribeyro jugaba a formar palabras intercalando las iniciales M-a-r-l-b-o-r-o. Borges temía que en el decurso de la noche, las frases abandonaran finalmente los libros sobre los que descansaban. Paso mi mano sobre su lomo, surcan mis labios anacrónico, madness, sable, loneliness, coucher y wistful. Y pienso en una termino imposible, aleph, y otro más que aprendí ayer, pero que aún no logro aprehender, saudade. Sí, se me escapa de los labios, huye y deja una estela de colores grises, un olor a pan caliente, a madrugada, a libro antiguo, a cartón mojado, a carne sacrificada.

martes, 23 de junio de 2009

Mi primer beso


Mi quinto amor fue una mujer sucia
con quien pequé casi en la noche,
casi en el mar.

Martín Adán



Era bajita y llevaba dos colitas negras. Mandil plomo, mejillas rosas. No hablábamos de nada. Nos escabullíamos debajo de las mesas de trabajo, entre las tijeras, los crayones y las bolitas de plastilina. La goma enredaba nuestros cabellos. Cada día, a media clase, un beso.


Gustave Klimt - El beso (1907 - 1908)



jueves, 18 de junio de 2009

Borges y Bajofondo


Imposible no imaginar a Borges al escuchar En Mí-Soledad de Bajofondo. Ver al hombre que desemboca en la unánime noche, el libro de arena entre los dedos, el bajo obstinado, preciso, sutil. Los azulejos de los patios y el jardín de al lado, la reverberación de la luz sobre el rostro de la espada. La percusión acorde con los pasos del compadrito que a su muerte va. El bastón, el puño y la daga refulgen en la oscuridad. La mirada amarilla, aindiada, de tigre. La niebla, la pausa invisible. El teclado derrama otro poema de los dones y las lunas llueven recuerdos que Funes aún no sabe olvidar.


lunes, 8 de junio de 2009

El silencio


Tomé el micro a las 6:45 pm, estaba cansado y con hambre. Me sentía enfermo. Subió un tipo a los cinco minutos y ya estaba hablando por teléfono. Se sentó lejos de mí, sin embargo, para mi desdicha, se cambió de lugar. Y empezó a vociferar su infortunio y su cólera. Su conversación me hacía partícipe de algo inevitable, su voz.


Recordé lo que dije Eduardo Galeano de Onetti luego de su muerte:

“… este es el hombre que me había enseñado a despreciar las palabras que no son mejores que el silencio. Y ahora espía por encima de mi hombro, echa una ojeada al papel que estoy garabateando y tuerce la boca, con el pucho en falsa escuadra. Yo estrujo el papel, y callo”.

Y pensé en el silencio y todas sus formas. El cómplice para culpar o salvar a alguien. El que otorga o exclama demasiado. El de los inocentes que prefieren callar o no saben expresar. El que es incapaz de aseverar. Del que ignora algo; del que piensa antes de hablar. El doloroso, pues su voz ha sido arrebatada. El hablador, porque dice más que un discurso; de cuyos hombres no escuchamos bramido, los mudos de Ribeyro. De quien nada tiene que decir. De la infelicidad.

The Unforgiven


lunes, 1 de junio de 2009

Bestiario


A veces creo que los monstruos de las historias de horror y de la ciencia ficción son fabulosos solamente porque son una extensión de nosotros mismos, pero no reparamos en ello y por eso resultan asombrosos. Sin embargo, basta con dar un vistazo a nuestro alrededor, en la calle, en los parques, para darnos cuenta de cuán monstruosos somos nosotros y cuán naturales resultan siendo un hombre con cabeza de chivo o una mujer araña.


The Munsters

miércoles, 27 de mayo de 2009

El misterio y la niña


Una niña le dice a su madre que la lleva en el regazo:


- ¿Quieres que te haga desaparecer?
- A ver.
- Pero cierra los ojos primero.

La madre, tal vez sólo para complacerle, hace según lo acordado. ¡Cierra los ojos! La niña repite las palabras mágicas. ¡Desaparece! Pero nada ocurre.

- Ahora voy a desaparecer el carro.
- Pero si desapareces el carro desaparecemos todos.
- ¡Pero es de mentira!

Y repiten el ritual otra vez.

¡Cuánta lucidez e inocencia hay en ese simple diálogo! Por un momento pensé que la niña creía en su juego a pie juntillas, pero ella sabe que solamente es eso. Que ella no puede hacer desaparecer a su madre, tampoco al autobús.

Entonces me pregunto, dentro de estas circunstancias ¿dónde yace la candidez de los niños, su capacidad para asombrarse? Por cierto ¿dónde la de los adultos que se asombran con un relato de H.G. Wells, Cortazar, Borges, Quiroga, Poe y tantos otros?

martes, 19 de mayo de 2009

Descansa en paz Mario Benedetti


La siguiente madrugada al día de su muerte, 18 de Mayo, llovió alrededor de una hora en la ciudad. Me sorprendí al saberlo. Porque me gustaron algunos de sus poemas y sólo tres o cuatro cuentos. Luego volví a Los Inventarios y me disgustaron más. Ni que decir de los relatos y sé que suena mezquino, pero es hidalgo aceptarlo, de lejos prefiero a Ribeyro. Aún recuerdo Hagamos un trato y Cinco años de vida. Definitivamente me quedo con La tregua.

martes, 12 de mayo de 2009

De cómo surgen algunas ideas


Leonard, el esposo de Virginia Woolf, en la película The Hours le pregunta a ella:

- ¿Por qué alguien tiene que morir?
- Alguien tiene que morir para que el resto pueda valorar más la vida. Es un contraste.

Por eso, de una conversación cualquiera, inocente e involuntaria se me puede ocurrir un post. Luego, me encuentro.

Al terminarlo estaré perdido nuevamente.

miércoles, 6 de mayo de 2009

Soñador en serie


Tal vez influenciado por The Ripper de Judas Priest ayer soñaba que mataba a un hombre o que por lo menos era cómplice de dejarlo mal herido. No pude conciliar el sueño. A pesar del cansancio me levanté en seguida 1 .


Queda la incertidumbre en el aire, si sería capaz o no.

p.s: A menudo disfruto chamuscar hormigas con un palito de fósforos.

1 La palabra en seguida es relativa, pues en este contexto puede corresponder al sueño o a la vigilia; incluso cabe entre el espacio de las dos.


The Silence of the Lambs y luego The Dark Knight



jueves, 30 de abril de 2009

Enseñar


Cuando le dije a mi ex jefe, entonces director de un centro de idiomas, que yo enseñaba a los alumnos "a pensar" y que por eso ellos me tenían tirria, pues se les hacía más difícil la asignatura, me miró escéptico, indeciso, perplejo y enfurecido. Como si fuera un marciano, pero sobre todo un pequeño profesor creyéndose grande. Sobresaliente y agitador del orden establecido. En consecuencia, poco a poco me fueron aislando de la institución, pues me mantuve firme en mi posición. Y ahora que recuerdo esa serie de eventos, considero que valió la pena si al menos alguna frase mía quedó estampada en las mentes de mis alumnos.


Adolfo Aristarain de nuevo y su Lugares Comunes.

jueves, 23 de abril de 2009

Inolvidable amigo


Los libros me han acompañado durante tantas batallas que ya casi ni las recuerdo. Por eso siempre vuelvo a ellos, aunque no los lea me gusta tenerlos cerca, me dan calor. Es tan solitario estar en su ausencia, no poder engullirlos como a un mango. Y sé que soy distinto al inicio, durante y, sobre todo, al final de la historia. Pero igual aguardo la otra, la nueva que iluminará mi rostro. El arma brillante en la oscuridad y el vértigo de perderla nuevamente, como se pierde a alguien muy querido.


The Hours de Stephen Daldry

viernes, 17 de abril de 2009

Perspectiva





La vida es cuestión de perspectiva para algunos.


Fuente: http://comics.com/peanuts - 7 de marzo del 2009


sábado, 11 de abril de 2009

Juego literario


Para Borges alterar un solo hecho del pasado equivaldría a cambiar lo sido. A modificar el curso natural de la historia. A crear una nueva historia universal. De ahí el peso del hubiera. Pero no sólo eso, sino toda la gama de posibilidades que nacen y mueren al tomar una entre mil. Así, hacer o dejar de hacer algo, por más insignificante que sea o parezca, resulta siendo fundamental en nuestras vidas.


p.s.: … pude haber escrito algo totalmente distinto o nada al fin y al cabo

Tom Tykwer y su Corre Lola corre.

domingo, 5 de abril de 2009

Desarmar el cuerpo para amar


La controversia de amar a una persona del mismo sexo radica en lo corpóreo, lo tangible, lo físico. El mejor amigo de un hombre podría ser su mejor amante y la mejor amante de una mujer podría ser otra mujer. Pero todas las características que ellos poseen, ternura, sensibilidad, lealtad, tristeza, entre otras, se encuentran prisioneras del cuerpo y sólo se manifiestan a través de él. Por eso cuando un hombre besa a otro los homofóbicos dan de brincos y entornan los ojitos como si estuvieran pasando su examen proctológico. Lo cierto es que la genitalización del cuerpo podría ser una consecuencia del rechazo a diversas opciones sexuales.

Martín Hache de Adolfo Aristarain

martes, 31 de marzo de 2009

Invisible


Dos hombres viendo el box, una madre dando de lactar a su hijo y yo en el medio. Las metáforas pueden ser infinitas y las sutilezas también. Sentí una hondonada en el alma. Miraba a un lado, al otro. Pero nada.

domingo, 29 de marzo de 2009

El hechizo ya sido está siendo


Un amigo dibujante me contó alguna vez que sus mejores trabajos resultaban de la zozobra, el dolor y el abandono. Luego, en un estado distinto, completamente opuesto, intentaba hacer lo mismo sin éxito.


A
su vez y sin ánimo de compararlos, Eric Clapton decía que es necesario tener problemas para componer un blues.

En una entrevista Juan Carlos Onetti confesaba sentirse derrotado al leer su propia obra. Nunca más sería capaz de escribir de la misma manera.

Eddie Van Halen hablaba del momento mágico de sus ensayos en solitario, esto es, un solo de guitarra inasible que se hacía recuerdo, sólo eso, no bien terminado. En vano trataba de repetirlo, el encanto se había ido.


The thrill is gone a cargo de BB King, Eric Clapton y Phil Collins

lunes, 23 de marzo de 2009

La verdadera prisión


Con cierta expectativa vi la película española REC. Lamentablemente, la esencia del film, la situación de confinamiento a la que quedan expuestos los protagonistas paulatinamente, queda relegada por escenas hilarantes e inverosímiles, pero con algunos chispazos de lucidez.


Primero se pasa de un espacio relativamente grande, la estación de bomberos, al mismo vehículo de ellos. Luego, ya dentro del edificio, del primer piso a diferentes ambientes: departamentos y tópicos hasta llegar al último, justo debajo del ático, donde la última sobreviviente es victimada.

Y pienso en la cárcel, el sanatorio, la escuela, que no son sino extensiones de la prisión mental, la más feroz tal vez. Pero que existen nada más que para hacer hincapié, para materializar ésta. La verdadera condición nuestra, meros seres humanos prisioneros de lo corpóreo y de la subjetividad.


The Wall de Pink Floyd

domingo, 15 de marzo de 2009

Aprender a aprehender


Es lamentable llegar a viejo y no haber aprendido nada de la vida. Las cosas fundamentales por decirlo de algún modo. Preparar un buen ceviche con su ají en su punto. Una buena crema volteada o un pie de limón. Saber, por ejemplo, que luego de haber amado tanto duele un poco dejar de hacerlo, las despedidas siempre son largas. La pereza después de la resaca, embarrarse los dedos con un mango y sentarse así en el libro de Frieda Holler y el manual de Carreño juntos. Mojarse por las noches siendo ya no tan púber. Levantarse tarde, quedarse dormido en el cine, comer chocolate sublime con papitas lays. Mentir para no herir. Que luego de decir la verdad nos exponemos a ser vapuleados no sólo por el enemigo, sino también por el amigo. Pincharse un dedo con una espina y chuparse la sangrecita que mana. Desayunar camote con chicharrón y surtido especial. Resbalarse saliendo de la bañera. Soltar una flatulencia sin avisar y sin recato. Fumarse un troncho y entrar reventado, con concha, a las clases. Llorar de puro borracho con los amigos en una juerga con ron barato. Esperar y esperar en la esquina de siempre a Dulcinea y nunca verla llegar. Cortarse al afeitarse y nunca poder desaparecer el puntito de sangre seca. Hacer un castillo de arena teniendo como coro las risotadas de los amigos. Un poema mal escrito y enviado a la persona incorrecta. El desvanecimiento del desodorante antes de tiempo. Quedarse dormido eternamente en el prólogo de un solo libro. Un baile por demás descompasado. Ser onanista pudiendo ser feliz al lado de otro cuerpo tibio. Chamuscar las hamburguesas un domingo por la tarde. Una beso furtivo después del atardecer. Una copa de vino a la mitad.


p.s. : primavera, verano, otoño e invierno.


lunes, 9 de marzo de 2009

Los funerales de un atardecer


Siendo un niño todavía recuerdo el paso de la tarde ensombreciendo mi devenir. Las nubes y su cielo siendo absorbidos por la noche. Las bocinas de los autos. Ver las paredes teñirse y crear sombras gigantescas en el claroscuro me aterraba. Los postes lánguidos de frío donde fuera que me encontrara; solo o acompañado, con o sin luna. La muerte inesperada me compelía más allá. Los restos de aquellas impresiones yacen aún en mí, como remanentes de alguna batalla lidiada con el pasado, pero anclada a mi presente, sea como recuerdo, sin miedo tal vez, pero aún con admiración y congoja. El resurgimiento de mis propios temores que nacen y mueren en el durante. Fortísimos e inasibles y sin embargo tan dueños de mis propios sentidos. El gentío indiferente a mi paso.

domingo, 1 de marzo de 2009

La tristeza de un hombre





Siempre he pensado que los postes de luz son hombres famélicos, desgarbados, al borde de sucumbir ante tamaña realidad nuestra. Los cables son sus nervios, tensos, delirantes o sus brazos infinitos. Los pequeños caparazones sobre sus rostros amarillos, los sombreros que los cubren del frío de las alturas, de la indiferencia. La mancha gris arriba del horizonte es un hálito de pena, de saberse cosa y nada más que eso o el vaho de la verdad exhalado del charco de algún miserable.

jueves, 26 de febrero de 2009

Guitar Hero


Sin duda, uno de los momentos más memorables de Back to the Future I es la “interpretación” de Johnny Be Good por “Marty Mc Fly with The Starlighters”.

Para los conocedores de música tal vez no pase de eso, un cover pintoresco a cargo del cantante Mark Campbell y el guitarrista Tim May. Sin embargo, para los que gustamos de guitarrear de vez en cuando, se trata de una “actuación memorable”. Fox tuvo que aprender a tocar la guitarra nota por nota y gesticular palabra por palabra.

El resultado fue una mezcla de los movimientos de Chuck Berry, la agresividad de Pete Townshend, los riffs de Angus Young y los tappings de Eddie Van Halen.

El hecho de que el tema tanto de la película como del cd no haya sido realmente de él junto a los Starlighters, y que a pesar de ello aparezcan ambos nombres en los créditos del soundtrack, llama la atención.

Pero aún así nos quedamos con el Michael J. Fox “imitador” que el 5 de Noviembre del 2008, 23 tres años más tarde de su gloriosa interpretación de Marty, se trepó al escenario y se unió a The Who para tocar Magic Bus en New York, como parte del evento A Funny Thing Happened On The Way To Cure Parkinson’s.

Para los desmemoriados ahí les va:


miércoles, 18 de febrero de 2009

Mi nombre es Benjamin Button


Para Domenico


La idea de la vida como eterno retorno es recurrente, sobre todo, en el arte1. Somos un ovillo ya formado que se acerca a su origen. Que sólo regresa a su estado inicial. El eterno déjà vu. Llegamos a este mundo totalmente vulnerables, ya ajados por el tiempo, nueve meses no es nuestra edad real, sino aparente, ideal. El letargo de nuestra madre, el peso de toda la humanidad a cuestas, es nuestro lastre. La luz es solo eso, una mancha, los sujetos que nos abrazan y nos besan, podemos oírlos, pero más nada. Nacemos arrugados y a veces sonrientes, casi siempre llorosos. El lenguaje entonces debe ser un tipo de olvido que con el tiempo recuperamos. Solamente lloramos, cagamos, comemos, meamos y dormimos. La vida es aún puro placer. El andar se perdió en algún camino o tal vez fueron las alas lo que extraviamos. Dejamos rastros por donde vamos, recogiendo nuestros pasos en realidad, despidiéndonos de lo que vemos y sentimos. Boca desdentada producto de una caries mal curada o un potaje en exceso. Los recuerdos son una laguna de Alzheimer. Vamos perdiendo tamaño a medida que aumenta nuestro pasado y en algún momento necesitaremos pañales nuevamente. Es tan pesado caminar, que clamamos por brazos lozanos y fuertes. Nuestra figura es, de nuevo, la de un pallar. Y así la vida gira sobre sí misma, pero parece que hemos avanzado. Que cada amanecer es distinto, que somos felices, que mañana saldrá el sol, que no estamos soñando. Lo cierto es que nuestra muerte o “el momento primero” es la conjunción con ese último estadio que es nuestro nacimiento, mal llamado “muerte”. El enigma y fin del círculo de la vida y la muerte queda cerrado.


p.s.: … por eso sé que al mirarte sabes que estoy frente a ti. Y existo cada vez que desvías tus ojos hacia mí.


1 Benjamin Button

viernes, 6 de febrero de 2009

Ashes to ashes




De niño encontraba placer invadiendo pampones vecinos y aledaños. Buceaba entre los escombros en busca de chatarra. Cajetillas de cigarrillos, latas de gaseosas, tablones, juguetes viejos, monedas, estampillas, billetes y piedras iban formando poco a poco mi flamante colección. Y ahora al mirar la foto pienso en ello y me parece que, inevitablemente, volvemos a nuestro pasado una y otra vez. A la herrumbre, al origen.

domingo, 25 de enero de 2009

Camaleones



En Lima ya estamos acostumbrados a ser público de músicos espontáneos y a ver mendigos en los micros. El floro, la letra, el toque, el chamullo, el palo y demás son necesarios. Y nosotros lo sabemos, pero por ayudar, por inercia, por lastima o porque nos sobra un sencillo cedemos. Es probable que algunos realmente atraviesen dificultades, pero el discurso es el mismo, los males parecidos y los papeles similares. En suma, historias calcadas unas a otras.

Ayer, en cambio, un joven trepó con su arma desenfundada, por eso llamó mi atención, saludo breve, la voz arenosa, presentó el repertorio y empezó a tocar. Buena voz, las cuerdas no rechinaban, se dejaban oír. Cantó Color Esperanza y Sabor a mí, pero antes de acabar la primera ya se había ganado al público. No llevaba bolsita, tampoco gorrito, simplemente estiraba la mano. Estaba aseado, unas gotitas de sudor brillaban en su frente, vestido de playero, con bermudas, zapatillas y polo de verano. Ignoro cuánto le dieron, pero nunca antes había visto un cantante de micros recibir tantas monedas.


Juliana del Grupo Chaski



domingo, 11 de enero de 2009

“Traduttóre, traditóre”


Ayer vi por accidente la versión doblada al español de “As Good as It Gets”, traducida como “Mejor imposible”. Y sentía un vacío en cada palabra dicha, como si la esencia de los diálogos hubiese sido arrancada y depositada en algún lugar desconocido y sólo quedaran flotando signos equívocos, esforzándose en vano por encontrar sus significados. Por siempre perdidos, en la nebulosa de lo imposible.




jueves, 1 de enero de 2009

Un recuerdo


El niño se acercó al cajón. Su padre llevaba la bandera de su equipo favorito cubriéndole hasta el pecho. La gente entraba y se persignaba. El olor tan particular de las flores llenaba los espacios. Y de manera natural lanzó la pregunta… ¿mami, no tendrá mucho calor mi papá? Ella se demudó. Cuatro meses más tarde se unió a su esposo.

A veces, cuando vuelvo a mi antiguo barrio, le veo jugar y me pregunto donde estará esa inocencia, esa capacidad para sorprenderse.


Posdata: La última escena de Big Fish de
Tim Burton y parte de Man Of The Hour de Pearl Jam.