domingo, 25 de enero de 2009

Camaleones



En Lima ya estamos acostumbrados a ser público de músicos espontáneos y a ver mendigos en los micros. El floro, la letra, el toque, el chamullo, el palo y demás son necesarios. Y nosotros lo sabemos, pero por ayudar, por inercia, por lastima o porque nos sobra un sencillo cedemos. Es probable que algunos realmente atraviesen dificultades, pero el discurso es el mismo, los males parecidos y los papeles similares. En suma, historias calcadas unas a otras.

Ayer, en cambio, un joven trepó con su arma desenfundada, por eso llamó mi atención, saludo breve, la voz arenosa, presentó el repertorio y empezó a tocar. Buena voz, las cuerdas no rechinaban, se dejaban oír. Cantó Color Esperanza y Sabor a mí, pero antes de acabar la primera ya se había ganado al público. No llevaba bolsita, tampoco gorrito, simplemente estiraba la mano. Estaba aseado, unas gotitas de sudor brillaban en su frente, vestido de playero, con bermudas, zapatillas y polo de verano. Ignoro cuánto le dieron, pero nunca antes había visto un cantante de micros recibir tantas monedas.


Juliana del Grupo Chaski



domingo, 11 de enero de 2009

“Traduttóre, traditóre”


Ayer vi por accidente la versión doblada al español de “As Good as It Gets”, traducida como “Mejor imposible”. Y sentía un vacío en cada palabra dicha, como si la esencia de los diálogos hubiese sido arrancada y depositada en algún lugar desconocido y sólo quedaran flotando signos equívocos, esforzándose en vano por encontrar sus significados. Por siempre perdidos, en la nebulosa de lo imposible.




jueves, 1 de enero de 2009

Un recuerdo


El niño se acercó al cajón. Su padre llevaba la bandera de su equipo favorito cubriéndole hasta el pecho. La gente entraba y se persignaba. El olor tan particular de las flores llenaba los espacios. Y de manera natural lanzó la pregunta… ¿mami, no tendrá mucho calor mi papá? Ella se demudó. Cuatro meses más tarde se unió a su esposo.

A veces, cuando vuelvo a mi antiguo barrio, le veo jugar y me pregunto donde estará esa inocencia, esa capacidad para sorprenderse.


Posdata: La última escena de Big Fish de
Tim Burton y parte de Man Of The Hour de Pearl Jam.