lunes, 23 de marzo de 2009

La verdadera prisión


Con cierta expectativa vi la película española REC. Lamentablemente, la esencia del film, la situación de confinamiento a la que quedan expuestos los protagonistas paulatinamente, queda relegada por escenas hilarantes e inverosímiles, pero con algunos chispazos de lucidez.


Primero se pasa de un espacio relativamente grande, la estación de bomberos, al mismo vehículo de ellos. Luego, ya dentro del edificio, del primer piso a diferentes ambientes: departamentos y tópicos hasta llegar al último, justo debajo del ático, donde la última sobreviviente es victimada.

Y pienso en la cárcel, el sanatorio, la escuela, que no son sino extensiones de la prisión mental, la más feroz tal vez. Pero que existen nada más que para hacer hincapié, para materializar ésta. La verdadera condición nuestra, meros seres humanos prisioneros de lo corpóreo y de la subjetividad.


The Wall de Pink Floyd

2 comentarios:

Wayra dijo...

y es que en esta sociedad nos enseñan a ser cuerpos dóciles para ser corregibles, adiestrables, instruidos.Pienso tambiém q existen otro tipo de prisión que se refuerzan y se hacen tan densos q lo damos x hecho, como sucesos naturales y el "así debe ser". El panóptico sigue haciendo efecto sobre nosotros, deformando nuestro yo real convirtiéndolo en un yo ideal o al menos se intenta serlo, puros seres disfrazados...

Christopher dijo...

... es extraño, pues para algunos somos lo que pensamos, lo racional y sus categorías. Y desde ese punto moldeamos el mundo. Todo pasa por el tamiz de la subjetividad. Pero tal parece que hay resquicios a través de los cuales se infiltra la cultura en forma de tradiciones, moldes, arquetipos. Formas de poder al fin y al cabo ...