jueves, 23 de abril de 2009

Inolvidable amigo


Los libros me han acompañado durante tantas batallas que ya casi ni las recuerdo. Por eso siempre vuelvo a ellos, aunque no los lea me gusta tenerlos cerca, me dan calor. Es tan solitario estar en su ausencia, no poder engullirlos como a un mango. Y sé que soy distinto al inicio, durante y, sobre todo, al final de la historia. Pero igual aguardo la otra, la nueva que iluminará mi rostro. El arma brillante en la oscuridad y el vértigo de perderla nuevamente, como se pierde a alguien muy querido.


The Hours de Stephen Daldry

6 comentarios:

suvoyeur dijo...

cítame!!!!

Christopher dijo...

... debo la aparición de este post a la lectura del blog muévete de Peru 21, a propósito del día del libro. Imperdible ...

Maya dijo...

Lindo post en homenaje a ese nuestro inolvidable y siempre solidario compañero y amigo.
Un abrazo!!

Christopher dijo...

... así es Maya, es lo menos que podía hacer. Y siento tristeza al entrar a una librería cualquiera. Tener tantos libros al alcance y, sin embargo, no poder leerlos todos ...

Un saludo afectuoso ...

Gino dijo...

La mañana mas fría

Hoy se registró en Lima la mañana mas fría del año, llegamos a 17 grados. Pero para mi, fue mucho mas gélido. Hoy desperté con un vacío en el corazón, con la cabeza atormentada y sin ganas de seguir adelante. Esta mañana sentí a la parca sentada a mi lado, en vez de amanecer tomando la mano de ella y sentir la voz de mi hijo saludándome. Hoy rodeado de los seres que me acompañaron toda mi vida, me sentí solo. Hoy rodeado de mi madre, mi padre, y mis dos hermanos, me sentí totalmente devastado. Hoy al salir de casa no quise seguir viviendo más. Hoy hacía mas frío en mi corazón que en todo el Mundo. Hoy viví nuevamnete el adiós y aún no puedo perdonarme a mi mismo. Mañana tendré el mismo miedo de abrir los ojos. Dormiré con los oídos tapadaos para no escuchar el susurro de Átropos y que mi mente me engañe con los recuerdos de las voces de mi hijo y de su madre. Hoy me levanté; espero hacerlo nuevamente mañana.

Christopher dijo...

... estimadísimo Gino, la vida es para nadar contra corriente o para dejarse llevar por ella. Pero "hay que ser un bravo" para hacer lo primero. También para asumir las consecuencias y ver como el dolor y la culpa se burlan a expensas nuestras. Debemos seguir remando, aunque la orilla esté cada vez más lejos. Aún si tu luz flaquea, te falta el aire o las fuerzas te vencen ...

Un abrazo ...