martes, 12 de mayo de 2009

De cómo surgen algunas ideas


Leonard, el esposo de Virginia Woolf, en la película The Hours le pregunta a ella:

- ¿Por qué alguien tiene que morir?
- Alguien tiene que morir para que el resto pueda valorar más la vida. Es un contraste.

Por eso, de una conversación cualquiera, inocente e involuntaria se me puede ocurrir un post. Luego, me encuentro.

Al terminarlo estaré perdido nuevamente.

2 comentarios:

suvoyeur dijo...

Pero el tema, querido amigo, es que más que un contraste es el balance. Así debe ser y punto.

Y si vamos a Virginia, ambos sabemos que ella "tiene que morir" por otros motivos...q van más allá. Como Dickinson o la propio Bjork en su entrañable personaje en Dancer in the dark.

Creo que la muerte es un tema demasiado complejo -y a la vez simple y facto- como para tratarlo en una cita de una línea.

Las alteraciones mentales son otro tema, la soledad otro y el destino quizá el más.

Pero volviendo al supuesto tema del post, es cierto. Las ideas surgen de cualquier cosa, la mínima. Y así debe ser... ¡qué miedo si fuese así!

El punto es que luego de dar a la luz un cuento, un poema, una novela, un articulo...siempre nos revestimos de luto. Ya no es de nosotros -aunq hijo- pues le pertenece a los lectores, quienes en el mejor de los casos son cómplices.

Es por eso, creo, que nos perdemos. Pero vale, como dice el eterno Beckett: "es necesario perderse para encontrarse".

El punto es querer encontrarse realmente. A pesar de las pérdidas y locuras, la muerte y la vida misma.

Siento haberme extendido mucho, lo demás te lo diré en persona. Me voy dejándote un abrazo, camarada. Y también esa cita que mata, que pierde, que regresa y que, a pesar de todo, alumbra:

"Querida Tan Triste:
Comprendo, a pesar de ligaduras indecibles e innumerables, que llegó el momento de agradecernos la intimidad de los últimos meses y decirnos adiós. Todas las ventajas serán tuyas. Creo que nunca nos entendimos de veras; acepto mi culpa, la responsabilidad y el fracaso. Intento excusarme -sólo para nosotros, claro- invocando la dificultad que impone navegar entre dos aguas durante X páginas. Acepto también, como merecidos, los momentos dichosos. En todo caso, perdón. Nunca miré de frente tu cara, nunca te mostré la mía".
Juan Carlos Onetti

Christopher dijo...

... quisiera explicar cómo concebí este post, pero dos razones me lo impiden. No recuerdo como lo hice y la idea es que ustedes, los lectores, lo descifren. Pero igual trataré de hacerlo ...

... el post incluye un diálogo de la película "The Hours", que ignoro si existió o no en la vida real. Por otro lado, el tema de la muerte es ciertamente inconmensurable, y la cita no pretende filosofar sobre la muerte, pero sobre el contraste, el equilibrio, la compensación ...

... tal vez una de los problemas de mis posts es que son brevísimos, de lo cual se deduce que carecen de profundidad y de importancia. Desde que creé el blog tuve esa impresión ...

... desde entonces he esperado con ansias un comentario negativo en ese sentido. Sin embargo, aunque yo no lo posea sí admiro la capacidad de brevedad de los haikus, de los aforismos de Nietzsche, de Wittgenstein y tantas otras cosas breves ...

... finalmente, encuentro una relación entre vida y muerte y crear y terminar de hacerlo. Ando perdido antes de empezar, pero estaré vivo al crear y moriré al culminar ...

... p.s: ... si de Onetti se trata me quedo con la primera página de "Cuando ya no importe" ...

17 de mayo de 2009 10:04