lunes, 1 de junio de 2009

Bestiario


A veces creo que los monstruos de las historias de horror y de la ciencia ficción son fabulosos solamente porque son una extensión de nosotros mismos, pero no reparamos en ello y por eso resultan asombrosos. Sin embargo, basta con dar un vistazo a nuestro alrededor, en la calle, en los parques, para darnos cuenta de cuán monstruosos somos nosotros y cuán naturales resultan siendo un hombre con cabeza de chivo o una mujer araña.


The Munsters

2 comentarios:

Maya dijo...

Incluso no solo extraños sino monstruosos y perversos pueden ser muchos humanos... a fin de cuentas quiénes sino los humanos son los creadores de las historias de terror y demás. ¿Emulaciones personales??

Muy buena reflexión, Chris. Un abrazo!!

Christopher dijo...

... el post lo pensé un tanto diferente, algunas ideas se quedaron en el tintero. Sin embargo, tu comentario me hizo recordar cómo unas manos bellas pueden reflejar la pasividad de un hombre, y una mirada triste el peso del pasado ...

... otro abrazo para ti Maya ...