martes, 28 de julio de 2009

Deja vu


He vuelto a la normalidad, a mi soledad de antaño. No a los bares de copas de
Sabina, mi cuerpo ya no da para más. Bordeando los cincuenta pienso en todas las caídas; el vals dice un fracaso más que importa, si en la vida nunca fui feliz. Tampoco es eso, debo haberlo sido, pero ya lo olvidé. En un rato saldré a caminar, a encontrar no La cama vacía de Alci Acosta, pero la calle vacía. El corazón amordazado, un poco numb, no muerto ni moribundo; a punto de reventar, de decir Paren el mundo que acá me bajo. De quebrarse no en dos, sino en tres.


Pablo pueblo de Rubén Blades

jueves, 23 de julio de 2009

Boletos


Hace poco, mientras leía, reparé en algo: estaba usando jeans corduray que, debido al largo verano limeño, habían descansado al fondo del ropero. Siempre utilizo los bolsillos pequeños de los pantalones que uso, y tal vez en un acto de reminiscencia quise hurgar. Pasé mi dedo sobre la superficie y sentí que estaba abultada. Introduje mi dedo índice, como si de una herida se tratara, y hallé un boleto hecho cuadritos. Lo desglosé y para mi sorpresa eran dos. Igualitos, añejos, despintados, con olor a nada. Reconocí la ruta, pero no el momento.

miércoles, 15 de julio de 2009

Última noticia


Una mujer de aproximadamente casi cincuenta y tantos años sufrió un desmayo en su domicilio ubicado en la calle Monopinta 211 – entonces Cayoma. Al parecer ocasionado por la aparición de una nueva arruga en su rostro.

La afectada, identificada como Filomena Campanela, fue encontrada con un chuchillo en la diestra, de cubito dorsal y un pomo en la siniestra. Un San Pedro exangüe descansaba en el rincón de la habitación.

“Estoy dispuesta a eliminar a esa maldita” aseveró a los agentes policiales.

Fuentes allegadas a la susodicha confirmaron su internamiento en el hospital de salud mental Koguchi, por poner en peligro la libre actividad periodística.


Hector Lavoe y su Periódico de ayer