viernes, 25 de diciembre de 2009

Ayer fue navidad


De pronto nos vimos todos en la calle. El cielo de colores, los vecinos mirando hacia arriba, no pude evitarlo y también lo hice. Pensé en un gran amigo, su madre partía hace doce meses. Mi sobrino de casi tres años sorprendido. Se dice que la navidad es de los niños, debe ser así, pues ya en ellos descansa una zozobra que se prolongará a lo largo de su discurrir en este mundo. Mis recuerdos de entonces no podría llamarlos felices, siempre un regalo bajo mi cama o al pie del árbol. Minutos antes mi progenitora me susurraba al oído: “Hay que seguir adelante”. La sabiduría de los años impuesta, había adivinado con solo mirarme el pesar de mi hijo ausente. Me hice el fuerte y ahogué mi llanto. Luego entramos a cenar.

viernes, 18 de diciembre de 2009

Huachafería


Por la calle vi a un hombre pelirrojo andar, trajeado de azul, camisa y corbata del mismo color. Los zapatos tonalidad zanahoria.

miércoles, 9 de diciembre de 2009

Dulce espera


Cada vez que entro a una sala de cine siento un millón hormigas recorriendo mis canillas. Pero sobre todo al sentarme y al esperar que las luces bajen. Y que mi visión vaya perdiendo definición de a pocos. Y que el ecran ilumine todo.

jueves, 3 de diciembre de 2009

Carta de un gallinazo sin plumas


Julio Ramón:

Te han sacado de casa para darte un merecido homenaje, que de otro modo no tendría lugar. Pero dudo mucho que lo recibas con una sonrisa, hasta la voluta de tu cigarrillo se enfada y se aleja del alcaide. Y aunque siempre estuviste del lado de los marginados, de los de la acera de enfrente, La Victoria linda con San Borja, te pido tomes con serenidad o de una empinada, como quien cata la uva malsana, esta afrenta al libro, a tu nombre y a don Ricardo.


Entrevista televisada a Julio Ramón Ribeyro.