domingo, 2 de mayo de 2010

Caja china


Querida Tantriste:



Comprendo, a pesar de ligaduras indecibles e innumerables, que llegó el momento de agradecernos la intimidad de los últimos meses y decirnos adiós. Todas las ventajas serán tuyas. Creo que nunca nos entendimos de veras; acepto mi culpa, la responsabilidad y el fracaso (…) Acepto también, como merecidos, los momentos dichosos. En todo caso, perdón. Nunca miré de frente a tu cara, nunca te mostré la mía.

J.C.O.


Volvió a la habitación una vez más. Tal vez para guardar un recuerdo último. Reconoció los cajones abiertos, la cama aún sin arreglar, una blusa colgada y una corbata atravesada; medio vaso lleno de agua, el cenicero rebalsando, sus pastillas contra la migraña. Anheló que la presente impronta y su deseo se fundieran y le enviaran recuerdos tardíos, ya no para hacerla cambiar de opinión, ni despertar cierta misericordia, sino para torcer cualquier atisbo de prosperidad en su vida por venir, a partir del simple hecho de haber visitado el cuarto vacío y así haber logrado inmovilizar el pasado. Era su forma de vengarse. Su libro favorito descansaba sobre el velador de ella.


This house is empty now del maestro Elvis Costello

4 comentarios:

Erika dijo...

Esas formas de vengarse imaginariamente son de doble filo..pero algunos encuentran placer en ello..en lo retorcida que esa acción puede llegar a ser..

Interesante tu post. ¿Quién no lo ha hecho alguna vez?

Saludos Christopher..

Christopher dijo...

... eso de la venganza tal vez sea una exageración; lo cierto es que aunque no lo deseemos algún tipo de ajusticiamiento se da sobre el victimario. Irónicamente sobre la víctima también ...


... un saludo Erika ...

Anónimo dijo...

Estimado Christopher,

No se si esto te ha pasado alguna vez , pero a mi me sucede que cada vez que me siento triste sin saber muy bien el porque, recurro a tus notas y en un instante descubro que aquello que narraste o tan solo citaste me ha dado el diagnostigo de ese mal interno , de ese cancer que no me deja vivir.

my buen blog. ojala pudera tener el valor dr publica mi blog al igualq ue el tuyo ,pero prefiero la clandestinidad pues asi me siento mas libre de expresarme tal y cual soy.

Christopher dijo...

... aprecio tu fidelidad y sinceridad Anónimo. Aunque discrepo en lo de guardar a buen recaudo los textos, pues ellos deben ver la luz alguna vez; cierto es que deben macerar también, de lo contrario solo resultan trastos viejos. Pero a pesar de todo respeto tu decisión y deseo de mantenerlos lejos de miradas ajenas ...


... un abrazo afectuoso ...