Una mujer, todavía delgada y tal vez saludable, introduce sin cesar sus papitas fritas en el recipiente pequeño para mayonesa. Su Nextel modelo sapito tiene la tapa levantada, seguro revisa sus mensajes o chatea con alguien. Parece verme, pero no se inquieta. Sus ojos miran hacia los lados, saborea sus yemas, juega con el cucurucho de cartón. Ahora sí estoy casi seguro, me ha visto y se apura en terminar. Levanta la bandeja y vacía todo su contenido. El autobús reanuda su marcha, la sigo con la mirada.
Super Size Me de Morgan Spurlock
2 comentarios:
En esos segundos veo la imprudencia, la dejadez, la rapidez del mundo, el juego con la muerte...y muy de vez en cuando la sabiduría.
... y precisamente por todo eso que mencionas y más, a veces somos incapaces de percibir lo que ocurre a nuestro alrededor ...
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