domingo, 15 de mayo de 2011

Sábato



Hace poco más de dos semanas adquirí una versión en italiano de Ficciones. En la portada aparece un laberinto que, gradualmente, se transforma de arena a mar. No leo ni escribo, y mucho menos escucho en la lengua de Dante, pero la compré por el placer de tenerla entre mis anaqueles. He ojeado Funes, o della memoria y me parece deliciosa, desde luego, ayuda el hecho de haberla devorado en el original. Y a la luz de los hechos lo recuerdo, tal vez no debería pronunciar ese verbo sagrado, pero en palabras de Sábato traer a colación lo omitido es, a lo mejor, la única manera de modificar el pasado. Y así, al pasar entre la gente, Finzioni ya bajo el brazo, Cuentos que me apasionaron en una edición pequeña, popular, se fijó en mí, o yo en él. Recogí mis pasos y me largué del lugar. Dos días después, el sábado 30 de abril en la mañana, su cuerpo había terminado de movilizarse al fin. El misterio y el azar habían ocultado lo fundamental o mostrado el detalle insignificante. Enseguida le conté a mi madre y me dijo que era la ley de la vida: todos tenemos que morir en algún momento. Sentí un vacío. Vino a mi memoria la edición de Antes del fin que pedí a mi padre comprase. Me la trajo en pirata, pero no me importó y le di curso. Empecé a adorar al autor y sus ideas. No logro traer a mi memoria si leí El tunel antes o después que la anterior, en cambio quedó impregnado en mí Diálogos Borges Sábato, el cual ha sido, hasta el día de hoy, el único libro escrito por hombres, capaz de arrancarme algunas lágrimas. Luego quedaría abatido por La resistencia, despedazado por poder hacer algo, y sin embargo nada o poco llevar a cabo.

2 comentarios:

Alberto Mario Carlos dijo...

Gran libro "Antes del fin". En mi caso, ese es el libro que mas me ha emocionado en mi vida. Te mando un saludos desde Salta.

Christopher dijo...

... Sábato sigue siendo un referente inmediato en cada idea que elaboro al paso ...


... gracias por tu comentario Alberto, saludos desde Lima ...