viernes, 30 de septiembre de 2011

Maternal



Siempre estaremos en deuda con nuestras madres, no así con nuestros padres. El mayor esfuerzo podrá ser cuestionado de cara al guillotinaso materno, el menor error potenciado y sublimado. No exageran al decir que les debemos la vida; por eso, no bien llegados a este mundo, ya empezamos a desgajar las cuotas módicas de nuestro existir.