viernes, 27 de enero de 2012

Tres
















Se entretiene dirigiendo la mirada hacia el horizonte. Cruza el aire en busca de algo, un tesoro. No despedaza la puerta que le impide ver más allá, un resquicio lo salva. La luz matinal deja su impronta en las paredes. El sonido de un avión despierta su curiosidad; lo elige o la experiencia a él. Un mechón de sus cabellos se yergue, tal vez es el motor cercano de la nave, pero no se inmuta. Una pestaña roza su pecho lampiño, pide un deseo, acaso deshacer el mundo nuevamente. Voltea, el sonido del teléfono lo ha interrumpido, elabora una pregunta breve al paso. Repite con fruición el sonido o lo más cercano al mismo. Reanuda la recolección de datos, juega con el espacio, el tiempo.