jueves, 28 de febrero de 2013

Atleta pasajero





He sido conminado a realizar ejercicios para así solapar mi imagen magra, las cuencas de mis ojos, las bolsas debajo de ellas y mi espalda famélica. La persona que me lo dijo, desde luego, luce rubicunda, hirsuta y rolliza. Se trata, según sus propias palabras, de una estrategia para lucir mejor, solo eso y nada más.