viernes, 20 de marzo de 2015

Romeo

             



             El Hyundai azul de lunas polarizadas se estacionó en la avenida La Marina. Las mujeres miraron cautelosas antes de agolparse sobre el auto, pero nadie descendía. La espera se hizo larga. La antena torcida se movía sin cesar, los parlantes vibraban. Primero apareció su zapato marrón, brillante, luego su pierna y finalmente la creatura dejo ver su camisa rosada impoluta, a rayas. Ahhh!!! Oteó a los lados, esbozó una sonrisa, pero nada. Abrió los labios renegridos, gruesos e inflamados y se llevó una bombita de carretilla a la boca, le quedaban tres en la otra mano. A la luz del día los poros de su rostro se transformaban en forúnculos y las grietas de batallas pasadas devenían vivas y nuevamente supuraban pus. Bum sonó la puerta. Silencio. Hasta el tráfico se había esfumado! El molientero de la esquina también, ni siquiera las aves guaneras de la ciudad. Solo un perro vagabundo lo miraba de reojo, tal vez indagando por algo de familiaridad. Nunca había visto tamaño mojón apilado y mucho menos verlo comer o sonreír, en pleno verano limeño.




Scarface de Brian De Palma


domingo, 1 de marzo de 2015

Nocturno



        
        
        Abrió los ojos y no supo cuánto tiempo había estado ahí. Trató de recordar la noche última, pretérita, acaso cercana. Arriba, el cielo recortado iluminaba un círculo perfecto. Abajo, ella aún postergaba la partida.