domingo, 5 de abril de 2015

Diálogo





Me voy – dijo ella. 

La puerta retumbó en medio de la penumbra. 


Al día siguiente. 


He vuelto – dijo ella. 

La puerta quedó entreabierta. 

Hace mucho que no sentía esto, esos deseos de correr hacia ti, esas ganas locas de desaparecer entre tus brazos. 


Al final uno regresa (sobre lo sido) nada más que para volver a desaparecer. 


No puedo pensar ni escribir. 


Los seres humanos solo buscamos consuelo. 


Todo será cuestión de tiempo.


Quisiera verte pasar (una vez más), cruzar hacia la vereda de enfrente, levantar el polvo de tus zapatos lentamente. 


Encaramado entre los árboles te veré sentarte de la mano en un parque cualquiera y, tal vez, por esas causalidades de la vida, me recuerdes un poco. 

Esta vez la puerta de par en par.