lunes, 13 de julio de 2015

Dentrura






          Pena hondísima en el alma, acabo de terminar La tentación del fracaso de Julio Ramón Ribeyro, extraviado, incompleto, apesadumbrado, pero sobre todo más Riberiano que de costumbre. Sin saber qué hacer, excepto ver la felicidad desde la orilla de enfrente, la otra vereda, observar por ejemplo la ciudad y sus barcos de papel anclar en las nubes imaginarias que forman las copas de los árboles, una fotografía, el exilio, una litografía suicida, el reconocimiento ausente, las vivas a alguien más, levantar mi copa vacía, sin acompañamiento, solísimo, solsticio de verano e invierno, sonata para uno y medio, anaquel vetusto, lomos gruesos carcomidos por los años, mirada indiferente, éxito prolijo, cama nocturna pasajera, buitres esmirriados, fruto reventado, estrellado sobre las estrellas que caen desde el asfalto hacia arriba, caída de agua intempestiva, orgullosa, levantar la mirada y la nada mirando, no verte más, más eres tú, y solo tú, un hombre y nada más o un pedazo de seso negro, dormido, comido, frito, hecho puré y henchido de risa y prisa que cabe en la palma de una mano o palmera, ajena, morena, ojeras, trenza en dos, en tres, en cuatro y en seis, como lo que hemos oído y necesitado tanto, un grito, solito, discreto y abierto en cada bocanada azul proferida y vociferada por tu capa caída de luces multicolores, fulgurosas, copiosa, lenta, como el ave que levanta su caída vista desde su propia sombra, mutante, pastosa, hecha baldosa, oh preciosa luz del nuevo día que me regalas a mí, heme aquí, lento y recortado entre el recuerdo y lo soñado, en medio de cada palabra, a mitad del aliento y el estertor, los dientes rotos, fríos, tiritando de tanta niebla limeña nocturna, sida, ida, vencida por su propio recuerdo del sueño que vendrá despacito, sin máscara, masacrado de miedo, de todo, de ti y de mí, de ellos, inacabable, ya, apasionante, mendicante, cuando cae el perfil de la noche que ciega mi rostro, embadurnado con el último hálito de voz de su primogénita aún por llegar al cabo prematuramente del hondo mal llamado tristeza triste del corazón con razón o apenas sin ella.

14 comentarios:

El conejo blanco dijo...

Hola, dejo esto por aquí .... lo que te comentaba el otro día.


DEDICATORIA
"A TODOS LOS PRÓFUGOS del mundo
a quienes quisieron contemplar el mundo,
a los prófugos y a los físicos puros, a las
teorías restringidas y a la generalizada.

A todas las cervezas junto al mar.
A los que, en el fondo, tiemblan al ver un guardia.
A los que aman a pesar de su dolor y el dolor que el tiempo hace florecer en el alma."
LUCHITO HERNÁNDEZ

Christopher dijo...

... si pues, no hay relación entre mi texto y el poema de Luis Hernández, pero ni modo, creo que sus palabras trascienden largamente las mías ...


... saludos, Conejo Blanco ...

Marianne Garcia Palacios dijo...

Todo un laberinto, con trepaderas secas, marchitas, ya muertas, aún siguen siendo trepaderas. No es un acertijo, más como el diario de un zombie o bien podría ser el subconsciente atormentado, loco disparatado pero en plenas facultades de lo que piensa fue verdad. Dudo mucho que me haya dejado entender...

Erika dijo...

Perfectamente. Así nos deja un buen libro, lleno de preguntas y tormentos inverosímiles. Si no fuese así, entonces no valdría la pena.

Saludos, Christopher!

Christopher dijo...

... ni siquiera yo mismo comprendo lo que he tratado de esbozar ...

Christopher dijo...

... sumamente más extraviado que de costumbre ...



... saludos, Erika! ...

Marianne dijo...

Quizás yo si, pero quizás a mi manera y no a la manera en que tu mente haya mandado a tus manos a escribirlo...

Christopher dijo...

... hay que recordar lo que se dice respecto a las películas, Marianne. A saber, existirían al menos cuatro versiones de cada film: la que imagina el director, la que se escribe en el guion, la que es proyectada en las salas y la que el espectador lleva a casa ...

Anónimo dijo...

Amplías mis perspectivas. Estoy agradecida

Christopher dijo...

... son solo ideas, datos, impresiones ...

Marianne dijo...

Que desde siempre, sin saberlo tú, ha podido influenciarme tan ampliamente por un tiempo prolongado...

Christopher dijo...

... no tenía la menor idea de poder lograr ese efecto en alguien ...

Marianne dijo...

Nunca nadie la tiene, pero pasa cuando sucede y lo sucedido más lo que está por suceder y lo que espero, suceda, es una evolución que arremete sin cansancio arrasando y trayendo episodios nuevos, tediosos,exhaustivos, diferentes, excitantes y a favor.
Una vez imaginé encontrarte sin querer caminando... Creo sería ligeramente bueno.

Christopher dijo...

... todo es siendo, Marianne ...