miércoles, 16 de septiembre de 2015

Make-down






Cada vez me resulta más fácil identificar aquellas mujeres que abusan de maquillaje para cubrir sus imperfecciones. Lo que ellas ignoran en el fondo, o tal vez deliberadamente buscan engañar a sus pares, es el sobredimensionamiento de sus errores connaturales a partir del uso de pintura. Naturalmente, cuando se es jovencísimo, las pestañas falsas, las cejas ficticias, el cabello planchado y las uñas adulteradas, pueden resultar atractivas en tanto una mirada inocente pocas armas posee para discriminar entre lo fidedigno y la réplica o, en todo caso, menor resistencia oponen al encantamiento de esas falsas sirenas de arena. En realidad, excederse en lo primero y en el uso de anillos, pulseritas, zapatos con plataforma, tacos aguja y perfumes baratos, exhalan reminiscencias prostibularias, activan fantasías dormidas. Por otro lado, aquellas que lucen su carita lavada tampoco garantizan un placer ante los ojos, pero por lo menos exhalan cierta naturalidad perdida, ausente, o simplemente el desparpajo típico matinal sin disfraces. Hay otras que dosifican las temperas y los ornamentos, pero tampoco eso las salva, pues tal es la avalancha de abolladuras, que los brochazos terminan naufragando ante ellas. Es cierto que muchas no tienen remedio, pues con o sin él, es inevitable no pensar en las marcas de los ex convictos lucidas para amedrentar a los otros, es decir, al pintarse o dejar de hacerlo, su destino escrito está, deambular el periplo diario de la realidad, enfrentarse al espejo diario del baño, cuarto o bolsillo, a la mirada del otro.




George Michael y Roxanne


6 comentarios:

Erika dijo...

Hoy me topé con un video que no veía hace años, video donde bien se describe el rol de la mujer americana de siglos pasados y cómo la sociedad ha cambiado desde entonces. Sin embargo, y regresando al tiempo actual, me pongo a pensar en el por qué, después de haber conseguido al hombre que querían, algunas mujeres vuelven a lo referido al video, a la ironía que muestra, a la vida dedicada enteramente a la casa, a los hijos, acumulando sueños personales truncados y demás.

https://www.youtube.com/watch?v=JPR108kwNo4

Por eso, estoy convencida de que, con el pasar de los siglos, los nuevos alcances tecnológicos para embellecer lo que nuestros ojos alcanzan a ver y su fácil acceso a ellos han llegado al punto de ayudar a "atrapar" a un hombre a sabiendas de su debilidad: El sentido de la vista. Y no es para menos, porque allí radica la diferencia entre el hombre y la mujer, el primero tiene mucha testosterona para desplegar y la segunda tiene que pelear con otras candidatas para quedarse con su macho alfa. Entonces, puedo atreverme a decir que el arreglo físico desesperado en muchas de nosotras es efímero hasta lograr el objetivo trazado; luego, para algunas ya no importa, o al menos hasta ver la desilución tomando su lugar, poniendo en riesgo la unión de pareja. Quizá sea algo que ya está fosilizado en nuestras mentes dada la enseñana impartida por nuestras progenitoras desde que nacemos, crecemos y nos reproducimos.

Finalmente, quizá la mujer con la cara lavada sea al fin y al cabo la más sincera de todas al decirle a un candidato cómo es ella en realidad en el día a día, y sea ella la que recurra a otras armas de seducción hasta más efectivas.

Buen post, Christopher. ¡Saludos!

Christopher dijo...

... y hasta podría ser que lucir maquillaje casi ausente logre mejores resultados que su ausencia total ...


... saludos, Erika ...

Anónimo dijo...

"Se quedó con el lápiz delineador roto. Cada vez que lo veía yo percibía aún el brillo de su niñez. Era tan callada y tranquila a la lejanía del mundo... Nuestras palabras le adornaban como sus ojos a su cambiante sonrisa." Marianne (Gracias por inspirarme)

Christopher dijo...

... esa línea tuya es hermosa, Marianne ...


... gracias por compartirla ...

Marianne dijo...

En los parámetros de la belleza, siento que vivimos para adorar lo físico y obviar al intelecto...
Muy aparte, aplicarse un labial con intenciones aseguradas tiene tantos significados como también no querer usar nada más que las palabras, que también tienen intenciones aseguradas. Releerlo encaja en la incertidumbre que tengo al mirarme el rostro saboreando mis labios.

Christopher dijo...

... las apariencias: cubrir lo inevitable, forzar lo imposible ...