lunes, 1 de febrero de 2016

Sutil




          Le había invitado a verla partir. Lo primero que vio fue su maleta al lado de la cama, se reclinó para recoger algo, luego se sentó al filo. Estoy sumamente cansada, voy a darme una ducha, aprieta el seguro al salir. Me muero de calor. El ventilador giraba al máximo; se quedó en ropa interior. Sus pantorrillas fueron hacia el baño. Dio unos pasos a medio camino de la salida, golpeó la puerta, apenas pudo escuchar su voz, a través del marco vio su cuerpo desnudarse, descorrió la cortina floreada de la ducha y se metió en ella. El agua corrió sobre su cabello y las formas de su cuerpo, veía la cascada de su anatomía deformarse en el aire, le quitó el jabón de las manos, lo deslizó sobre la espalda, el busto, las piernas y los glúteos. Dejó que las pompas de jabón desaparecieran por completo, siguió acariciándola. Se enrolló con la toalla y salió rauda, apenas pudo apagar el ventilador; la ventana estaba ligeramente entreabierta y durante toda la madrugada se coló el ruido de las otras habitaciones. A ratos él se levantaba para recordarle el vuelo, le creyó cada palabra dicha y sus silencios también.




Before Sunset de Richard Linklater


4 comentarios:

Marianne Garcia Palacios dijo...

Interesante...

Erika dijo...

...es alargar la despedida, pero supongo es inevitable hacerlo. Me imagino a él despierto en lo que quedó de la noche, como su vigilante. Me encantó tu historia, mis ojos se quedaron atrapados entre sus líneas pero me quedó con la primera y las últimas.

Saludos!!

Christopher dijo...

... es simplemente un texto, eso y nada más ...

Christopher dijo...

... el placer impostergable de postergar. Lo primerísimo en aparecer fue la primera línea, la última surgió del momento, mientras escribía, hacia el final ...