sábado, 16 de abril de 2016

In my defence





Aquella noche la amó tanto que hasta se olvidó de quien era, hundió todo su amor, la hizo padecer, la torturó hasta lo inconmensurable, marcó su piel con uñas y dientes, arrojó la lengua por la ventana, con un cuchillo de cocina cortó cada uno de sus dedos, lanzó el útero por el fregadero, dibujó un asterisco justo sobre el corazón, luego enterró la navaja lo más que pudo una y otra vez. Al abrir la refrigeradora sintió el aire frío recorrer su cuerpo, se sirvió una copa de vino, se sentó al filo del catre y observó sus ojos desorbitados. Destrózame la piel le había dicho.





viernes, 1 de abril de 2016

Inquisitivo





Hijo: Ayer fue la marcha contra la china 


Madre: Cualquier cantidad de gente, en provincia y en el extranjero también! 



Hijo: Pero muchos pulpines prefirieron el concierto de una banda inglesa!



Madre: ¿Y por qué esos tarados hacen el concierto el mismo día? 



Hijo: No lo sé.



Posdata: me encanta Gwyneth Paltrow, especialmente en Seven y en Great Expectations, bueno, en realidad son las únicas que he visto, jojojo, la verdad me parece una actriz promedio, pero aún así está por encima de muchas otras, es por eso que me llama la atención los errores que puede haber cometido. Sinceramente no deseo inmiscuirme en su vida privada, pero valgan verdades, enrolarse con un payaso, un hombre sin talento, un títere mediático de las grandes industrias, representa una mancha en la existencia de cualquier persona. Guardando las distancias, y a propósito de ello, Cesar Hildebrant comentó en su momento, el escádalete que representa para la movida intelectual que el dientón Mario Vargas Llosa se haya vinculado a la tía Preysler, y no por el tema del viagra, sino porque cualquier persona un poco entendida en el asunto, lo imaginaría más bien con alguien, digamos de la talla de Susan Sontag.       


Great expectations de Alfonso Cuarón












  Seven de David Fincher