sábado, 16 de abril de 2016

In my defence





Aquella noche la amó tanto que hasta se olvidó de quien era, hundió todo su amor, la hizo padecer, la torturó hasta lo inconmensurable, marcó su piel con uñas y dientes, arrojó la lengua por la ventana, con un cuchillo de cocina cortó cada uno de sus dedos, lanzó el útero por el fregadero, dibujó un asterisco justo sobre el corazón, luego enterró la navaja lo más que pudo una y otra vez. Al abrir la refrigeradora sintió el aire frío recorrer su cuerpo, se sirvió una copa de vino, se sentó al filo del catre y observó sus ojos desorbitados. Destrózame la piel le había dicho.





4 comentarios:

Marianne dijo...

Me siento tan mal no haber visto tantas películas o a un Robert de Niro...Quedé muy asombrada con el post, me fascinan cosas de este tipo no puedo negarlo.
Una buena noche para ti.

Christopher dijo...

... lo prohibido seduce, el dolor también ...

Maggie dijo...

Perfecto para un relato del cine gore o alguna película japonesa de canibalismo masivo. Y justo ahora que regreso de comer parrilla, me relamo los labios.

Christopher dijo...

... el domingo hay un parrilladón en el jato, Domenico ya se apuntó, "you're a very unusual boy, aren't you". El invitado de honor es el tío Hannibal Lecter, uy qué meyo! ...