domingo, 19 de junio de 2016

Feliz día, papá Domenico!



Ya en mi temprana juventud, supe 
que debía preparar a mi futuro hijo 
exclusivamente para ser padre 




Acabo de volver a mi habitación y he visto los objetos desordenados, tal cual los dejaste; los dvds sobre la cama, las mantas hechas ovillo, las botellas de plástico en el piso, los dos pufs para alargar la poca extensión del colchón y así evitar que cayeras durante la noche, pero sobre todo tu presencia-ausencia incesante, tu vaho, tu carcajada inasible, tus manotazos y patadas medio dormidas, el olor de tus medias trajinadas, el hoyito misterioso, descubierto por azar siempre en la mañana, de la sábana, y yo buscando explicaciones innecesarias que le den algo de sentido a las estela que dejas en mi vida, cada vez que te acercas más a mí. 


Postdata: ... por un momento pensé que este domingo, aún por terminar, había sido el peor, luego él cruzó mi mente ...

miércoles, 15 de junio de 2016

Pasado



A la seis de la mañana la ciudad se levanta 

Julio Ramon Ribeyro




















Hay un momento del día, tal vez entre las cuatro y las seis, entre el preludio y el inicio del atardecer, cuando se ven reflejadas las sombras de los objetos en las calles y las luces de los autos aún ausentes, que el sol brilla sin quemar y la brisa refresca el rostro, los vendedores de fritangas pedalean más lento, las panaderías exhalan un aroma fresco, tibio, los primeros trabajadores retornando a sus hogares, entonces empiezo a recordar inevitablemente instantes pasados, intactos a pesar del tiempo, a lo mejor recreados por mí mismo o simplemente producto de una mala pasada de mi memoria, de mi deseo azaroso de volver a ser, de transmutarme en aquel que alguna vez fui.



Y través del vitral del tercer piso de este edificio, se dejan ver las pistas húmedas, lluviecita lenta y pequeña cayendo a cuentagotas y los autos discurrir en ella con cuidado; son las ocho de la madrugada de un sábado cualquiera y en la acera de enfrente el mismo mendigo descansa plácidamente sobre un cartón, a orillas de un restaurante fraudulento, cobijado por una manta verde y raída, y justo ahí cruzan mi memoria aquellas mañanas, aún felices, yendo de San Miguel a la Molina para ver la actuación de Domenico por el día del padre; entonces podía llegar al nido a tiempo e incluso en ocasiones recogerlo de casa y hasta verlo desayunar, coger el pan con la yema de sus dedos y dejar sus huellas de ratoncito sobre él; las pocas migas adheridas a la comisura de sus labios se enjugaban con el bigote de jugo de papaya que acababa de dibujar.









miércoles, 1 de junio de 2016

Dormido


A todo aquellos que quisieron vivir más de la cuenta





Creo en cada palabra dicha 
en mi mano prensando la tuya en medio del sueño 
en el calor de tu espalda sobre mi pecho
y las palabras pronunciadas con el idioma de los que nada pueden ver
excepto tus ojos en la penumbra 
y confirmo que a pesar de la distancia 
tu pensamiento es mío 
mi ronquido te pertenece, y hasta mis lunares y mi silencio 
llenarán la ausencia 
que ahora nos separa