lunes, 1 de agosto de 2016

Lo que vendrá







Hoy es el primer día del mes
el inicio del fin de año, el de los leones
y de la desesperación solitaria, no compartida
el de los silencios y los apagones, de los mensajes de voz y sin voz
de las llamadas en espera y sin contestar, de las señales de humo, de los parques sin 
estrellas, sin parejas, desparejados, sin arboles; hoy es el fin del inicio
pues todo es tan tan rápido, ahora te las veras sola, allá 
en el mundo real, allende los límites estupidizantes 
de Facebook, Instagram, Twitter y tanta
mariconada tecnológica
llevo meses sin pegar los dos ojos, no sé cómo me mantengo en pie, evitar perderme de ti
y el miedo a enfrentarme a la cama vacía me retiene
te recuerdo lenta, ausente, incesante, ineludible, como una peliculita en blanco y negro
este innatismo de tanto necesitarte y tan lejos no tenerte
si al menos no te tuviera un poco más cerca
abreviar la distancia entre dos océanos es tarea ardua
olfatear la voluta de cigarrillo de tus labios, verlos andar, caminar
dibujar pececitos de colores sobre la acera inacabable de tu recuerdo
levantando las pisadas, borrándolas
como los que se encuentran a portas de partir de este mundo
cambiando tu identidad, tu foto de perfil, tu nombre, volviendo a nacer, tus frases
como dos gotitas de agua de un caño mal cerrado que se entregan sin recato
en medio de la noche
medio cansadas de hacerlo de pie, sentadas, de costado, arriba, abajo, toda la rutina
aprendida, levantan las piernas y se abrazan, se raspan, se frotan, se rasuran
se guarecen del frío invierno limeño, citadino
con olor a café y leche caliente, milkshake de milo descendiendo la garganta 
frío en las calles y en los huesos, chalina concha de vino
mirada de saludo despedida, de adioses antes de conocerte
fin de los hechizos burdos para ahuyentar al ser desamado, de los malentendidos
ya no podré escuchar mi voz, pues hace mucho que la tuya me es esquiva
número bloqueado
tal vez sea preferible no leerte ni escuchar tu sonido
aunque podría servir para desilusionarnos más, para estirar la frontera de nuestro odio.
Hoy se acaba el año, ya hace rato que se fue, pero jugaba a retenerlo y perdí
el Dios cronos me mató de un porrazo, me cogió en el baño, sentado
intentando descifrar con palabras uno solo
un pensamiento tuyo, un recuerdo
una imago, pero ya es tarde
la suerte está echada
lejos de mí, de ti
de ellos, de cada espacio 
que creí
y luego
llamé nuestro
al fin




Posdata: por favor, al menos vean los videos, ni siquiera les pido que lean el texto, gracias. 


Frágil, Aquella niña





Third World, Got to get along without you

2 comentarios:

Marianne dijo...

Agosto agosto, jamás entendí este mes. De hecho siempre lo he despreciado u odiado; sin embargo debo reconocer que este año se esta comportando bien conmigo y por más desencajado que esté todo, hay momentos para pensar despacio y sonreír... Por lo que vino y vendrá traerá y soltará muchos momentos, muchos hechos y a muchas personas y personajes.

Christopher dijo...

... no puedo decir lo mismo ...