domingo, 2 de octubre de 2016

Esquizoide





Me llamó bipolar e inmediatamente me sentí así. 

12 comentarios:

Marianne dijo...

Embrujado...

Christopher dijo...

... algo así ...

Marianne dijo...

Los embrujos son una perdición seductora, en mi parecer.
Otro dato más, escúchate ésta https://www.youtube.com/watch?v=cOLTrrcWE5c es con Joe Bonamassa

Christopher dijo...

... me gusta Joe Bonamassa, desafortunadamente poquísimas mujeres, casi ninguna le hace justicia a la canción, básicamente porque están acostumbradas a prometer algo que no podrán cumplir o simplemente deshacen lo prometido. Aunque valgan verdades, a lo mejor ahí radica su encanto, en prometer sin más, como quien chupa un heladito y entonces yo simplemente sigo sin comprender. La otra figura es la ya clásica "experta", aquella que promete para lograr su objetivo, para acercarse más y poder así insuflar mejor su veneno y luego ver agonizar a su Romeo y enseguida parir hijos de otro hombre ...

Marianne dijo...

Muchas veces he pensado, Christopher, que tienes cierta conexión con mis pensamientos. Conmigo, al menos, detesto las promesas y no las hago ni dejo que hagan, de igual manera a los juramentos. Creo que también, tu comentario me hizo acordar a Madame Bovary.

Christopher dijo...

... bueno, creo que no he leído a Flaubert, o tal vez solo algo muy pequeñito. Cuando hablé de las promesas y lo complicado de éstas me refería también a los hombres, aunque existan comportamientos más o menos consensuados propios de cada género. Entiendo que para las feministas "levantarse" hombres de cuando en vez y luego desecharlos es un gesto a través del cual las mujeres ponen en evidencia su libertad y en esa medida su femineidad, sobre todo si los hombres también lo hacen. Sin embargo, negar el vínculo que puede establecerse entre dos personas, cual fuese la circunstancia, no solo es un acto de independencia válido, sino también justificar hacer las veces de "enfermera", saltar de cama en cama y torear el compromiso. Conozco mujeres que nada tienen que ofrecer, ni experiencia ni conocimiento, tampoco sensibilidad, son desempleadas y sin embargo se sienten con todo el derecho de exigir parejas con determinada posición económica, un trabajo que cubra las expectativas de ellas, comodidades, regalos, auto, viajes, en una palabra, que las traten como princesas, cuando en el fondo son ellas quienes hacen las veces de meretrices funcionales. Y sin embargo putean a las que trabajan en las esquinas, a las que también van deliberadamente de cacería …

Marianne dijo...

Desvirtuándose el título de "Puta".
Siento, es muy inútil ir de cacería sin rumbo, como animalitos muertos de hambre en busca de algo comestible para atragantarse, para no saborear ni disfrutar.
Se pierde totalmente el sentido. Porque no lo hay, más que saciarse y así poco a poco van perdiéndose otras cosas.

Christopher dijo...

... dudo que las personas que evitan el compromiso no disfruten. Todo lo contrario, yo diría que hasta incluso podrían hacerlo mucho más que aquellas parejas envueltas en años de relación. Es precisamente lo casual el gatillo que activaría el deseo hasta niveles inconmensurables ...

Marianne dijo...

Recuerdo una canción, en el coro dice : Porqué sera que los amores prohibidos nos vuelven locos tan fácilmente y que uno toca el cielo mientras está pecando porque no importa si tenemos dueño...

Christopher dijo...

... es el contraste, la diferencia, la novedad ...

Marianne dijo...

Te doy la razón en ello.

Christopher dijo...

... simplemente trato de explicarlo ...