miércoles, 1 de febrero de 2017

Revelación







Cuando se me escapa que tengo un blog, de inmediato me preguntan la dirección y sobre lo que escribo. Entonces me apeno y toreo a los preguntones con un “luego les digo” y responden “ahhhhhhh”. Lo cierto es que releyendo a Borges para mi tesis doctoral reparé en cuán transparente era él cuando escribía, es decir, la revelación de sus secretos e inquietudes que lo llevaron a escribir algo, de ahí que en cada página inicial de sus libros de cuentos siempre encontremos una explicación a las ideas que dieron origen a ellos. Sorprenden sin duda la simpleza de su explicación y la naturalidad al hacerlo, y por si fuera poco, sus cuentos son explicaciones más hondas sobre temas que le apasionaron, cuestiones que sin embargo distan de una necesaria comprensión cabal de sus escritos una vez embarcados en la lectura. Lo cierto es que en mi caso respondería que simplemente escribo sobre recuerdos y más precisamente sobre recuerdos inventados y no necesariamente vividos, aunque sí vívidos. Cada momento y detalle en mi vida ha quedado impregnado como una nueva voluta no bien encendido un nuevo cigarrillo. Digamos entonces que escribo sobre invenciones, artificios diría el buen Borges, naturalmente pedestres y mundanos al lado de las suyas, pero ficciones al fin, siempre ellas, pues en rigor, cada recuerdo es la reconstrucción de algo pasado, ya no el modo cómo lo recordamos, ni siquiera cómo lo anhelamos, sino más bien la creación misma al momento de recordarlo, eso y nada más.




Deconstructing Harry de Woody Allen


2 comentarios:

Marianne dijo...

Demasiado cierto, creamos lo que deseamos y permanece lo que creemos.

Christopher dijo...

... ni siquiera nos queda el recuerdo, sino cómo lo recordamos ...