jueves, 18 de mayo de 2017

Cornell






And on I read until the day was gone
And I sat in regret of all the things I've done;
For all that I've blessed, and all that I've wronged
In dreams until my death I will wander on
                                                                                                                       
                                                                                                      
                                                                                         In your house I long to be;
                                                                                         Room by room, patiently,
                                                                                         I'll wait for you there like a stone
                                                                                         I'll wait for you there alone, alone.



I



La muerte de un icono siempre deja una huella imborrable dentro de sus seguidores. Morrison, Joplin y Hendrix fueron y son, probablemente las estrellas de rock que más adelantados estuvieron de su tiempo, y eso a pesar de su corta existencia. Confirmando así la sentencia nietzscheana que a la letra reza “los hijos deben matar el tiempo de sus padres”. Efectivamente, ellos no dejaron descendencia, por lo menos en el caso de los dos últimos es seguro, Morrison se dice habría dejado algún vástago. Entonces su impacto fue más allá de la década que los vio fenecer, de hecho su música y talento siguen vigentes y muy probablemente perduren por muchísimo tiempo más. Así pues, varias generaciones posteriores se vieron iluminadas por sus estelas, Gerardo Manuel escribió alguna vez que la interrogante que dejan las estrellas precoces al morir muy jóvenes es que hubiera pasado con sus respectivos trabajos. El goce personal, luego, fue su impacto sobre algunos adultos de mi generación y la impronta que eso dejo en mí y uno que otro lunático. Pero en el caso de Chris Cornell, a estas alturas ya se habrán dado cuenta que el post va dedicado a él, lo escuché, lo admiré y me acompañó por mucho tiempo y nunca imaginé que su vida sería tan corta, de hecho creo que nadie pensó eso. Primero llegué, como muchos, a Soundgarden, luego supe de Temple of the Dog, después Audioslave y finalmente simplemente Chris Cornell y ahí me quedé. 


II


Ya desde muy joven había escuchado la frase “canta como negro”, en referencia al timbre de voz, la potencia y el sentimiento al momento de frasear una melodía. Cierta arenosidad, masculinidad y femineidad animalesca eran los adjetivos que despertaban tal expresión. De hecho, es frecuente en la música del siglo XX la gran deuda con el África, el ritmo desde luego y ese aura espiritual. El documental de Martin Scorcese, The Blues Feel Like Going Home deja muy en claro eso. En efecto, no es gratuito, por ejemplo, que el rock tuviera sus raíces en el blues y en el jazz, el propio Robert Plant confesó en algún momento haber sido asiduo asistente a conciertos de blues,  tampoco que luego de que los propios norteamericanos quisieran eliminar a sus indios, las siguiente víctimas fueran la población afroamericana, de ahí que algunos autores planteen que cada vez que un norteamericano planta un árbol, instantáneamente imagina un esclavo colgando de las ramas. 


III


Como ya es sabido, Hendrix viaja a Londres en busca de fama y espera regresar triunfante a una Norteamérica que aún no estaba preparada para él, y que tampoco le daría el lugar que él merecía. Cream ya estaba formado y es precisamente a partir de la unión de los ritmos africanos de Baker y los solos bluesy psicodélicos de Clapton que Bruce se halla a su anchas. La historia podría ampliarse hasta los Yadbirds y luego John Mayall and the Bluesbrakers, pero esa ya sería extenderse demasiado y ese no es el propósito de este texto. El caso es que Clapton desde sus inicios, y más precisamente desde su hallazgo del blues, buscó revalorizarlo y es recién ahí y luego de que bandas como Led Zeppellin, The Jimi Hendrix Experience incluido, The Jeff Beck Group, entre otras, que grupos norteamericanos buscaran reverberar el interés por eso género entonces exótico y poderoso que habían iniciado los ingleses y que los primeros habían abiertamente rechazado.



IV


No debe llamar la atención, en ese sentido, que Eric Clapton, Gary Moore, Pink Floyd y Joe Cocker, solo por citar algunos, incluyeran entre sus filas coristas afroamericanas, dado la potencia sonora y sentimental de sus respectivas voces. 




V


Podríamos considerar a Stevie Ray Vaughan como el primer gran guitarrista blanco norteamericano de blues. Su tributo va desde Little wing de Hendrix hasta el haber invitado y así rendido tributo a Albert Collins, Albert King y Johnny Copeland. Lo suyo siempre fue una vuelta a la raíz del blues, guitarra semi limpia, unido a la energía y destreza que muy pocos tienen. Eddie Van Halen dijo que haber visto a Eric Clapton tocar había sido el impulso necesario para iniciarse en el camino de la guitarra pero sobre todo porque "él nunca se equivoca al tocar una nota". SRV lleva al extremo lo anterior, no solo le da mayor rapidez a los solos sino también pureza y perfección. Gary Moore llegó a tocar con Albert Collins y BB. King. El historico jamming entre Muddy Waters y Clapton del 87 es harto conocido, luego vendría el album From the cradle, 1994, tributo bluesero, Sessions for Robert 2004, tributo a Robert Johnson y Riding with the King, junto a BB King, del 2000. Finalmente el Crossroads Guitar Festival iniciado en el 1999. 




  VI     


El alcance de la influencia afroamericana en la música ha seguido su curso hasta la actualidad, sin embargo, eso también ha dado pie a muchos pseudo cantantes, como el Bublé y la Stone y grupos falsos que nada más que con un poco de gomina en el cabello, un traje elegante, coristas y orquesta de fondo, esperan remedar a los grandes cantantes del género, dejándose ellos mismos en completo ridículo.


VII


Bueno, Chris Cornell ha muerto y el mundo nunca volverá a ser como antes, seguirán los cantantes de Las señoras de las cuatro décadas y tantos otros charlatanes buscando embaucarnos. Pero sobre todo un público siempre ávido de consumir música prediseñada y géneros pop corn, anhelando saciar su hambre de mediocridad, inmediatez y portabilidad.



VIII


Y por eso mismo su muerte duele más, por ese aire de familiaridad, haberlo tenido tan cerca y haberlo perdido también. Entonces tal cual se lo dije a algunos adolescentes en la mañana, y aunque ellos me dijeran que mejor haberme perdido el concierto porque de lo contrario me sentiría más triste ahora. "Si acaso hubiese ido a verlo en diciembre del año pasado tal vez estaría vivo ahora" les respondí. 



Posdata: ... todo comentario y posible clasificación siempre será, necesariamente, subjetiva ...












6 comentarios:

Marianne dijo...

Leer sobre música hace desearla aún más. En el último punto o casi al final, los charlatanes aumentan porque lo único que los lleva son fines lucrativos y no ese impulso por hacer arte, por manifestar miles de cosas a partir de acordes o estrofas...
Esa magia que descubres en los músicos que dan pie a grandes movimientos y te influencian en tus primeros pasos con la música es única.

Christopher dijo...

... las melodías me acorralan ...

Marianne dijo...

Vicios...

Christopher dijo...

... manías ...

La Novia de Hannibal dijo...

Porque nada ni nade dura para siempre.
"And I understood that here, in this place, they were the lucky ones. In a world full of orphans, they still had each other. And I was a ghost. I was a ghost who had no place there. And that, Kevin, is when I changed my mind." - Finale.
Vicios. yeah.

Christopher dijo...

... Certainly there is where and when after them, after all we have been through and despite everything and everyone ...