lunes, 26 de junio de 2017

lunes, 19 de junio de 2017

Belated Father's Day





Imposibilidad de mantener plazos establecidos dada la premura de todas las celebraciones, cuando no el protagonismo de algunas sobre otras. 

miércoles, 14 de junio de 2017

lunes, 5 de junio de 2017

Celotipia





Desde entonces duermo con un ojo abierto

Juan Seguro





Se acuclilló y alcanzó el borde de la cama. La guata del amante subía y bajaba, subía y bajaba. La ventana entreabierta dejaba pasar un airecito fresco, la cortina daba golpecitos de lado a lado. Había dejado la puerta junta por si acaso y se había descalzado, con la diestra empuñaba el arma brillante. El hombre parecía un cuy chactado recién sacrificado, posición perfecta, solo un calzoncillo amarillo comprado en Gamarra lo cubría. Sus tetillas eran negras, como pitones de pelotas de barrio, cuerpo lampiño, escaso vello en las axilas, cejas ausentes y cabello hirsuto. Manos regordetas, toscas y pequeñas, culo plano, canillas de perro flaco, cabeza de mango chupado. Prieto como un guindón veraniego y más pequeño que un pigmeo. Lo observó un momento, tenía la boca abierta, exhalaba un tufo agrio, las alas le apestaban a poto y las plantas de los pies blancas, de tanto talco fungicida. Se veía tan tierno que quiso besarle la frente arrugada de diablo, sus dos colmillos amarillos mordían sus labios de chicharronero. Será por eso tal vez que más tarde preparó sangrecita y camote para disfrutar su trofeo. No sangró tanto como ella había visto en las películas, tal vez porque había prensado con la izquierda y cortado con la derecha. El otro ni siquiera se inmutó. Al final, luego de freírlo lo arrojo por el inodoro, su perro no merecía tamaña decepción.             

jueves, 1 de junio de 2017

D





Tantas veces he escrito para ti, que casi he perdido la cuenta! Ya puedes leer y lo haces muy bien, además. Pero hay cuestiones que un padre no debe decir, callar por un tiempo o fingir olvido, sin embargo creo que es una exageración, pues en ocasiones te adelantas a lo que un niño promedio de tu edad diría. Aún así, el silencio ha sido mi tumba durante tantos años que, a estas alturas del partido, no tendría por qué confesar parte de lo que llevo adentro. No obstante, es tanto y tan poco, que casi me animo. La vida es cortísima, rápida y son sorprendentes los años sidos, los lugares y el tiempo re-corrido, y aunque la memoria es frágil, puede ser que algún día no tan lejano me lla-mes y me a-mes, sino como antes, al menos más que ahora o diferente. Podría decirte tantas cosas, pero decido callar. He callado tanto durante ocho años! En fin, tal vez alguna vez sepas mi verdadera historia, mi tiempo lento, que a des-tiempo va, el ca-llado, el silente. Cómo te extraño a estas horas! Te separan de mí y te hacen creer que tú deseas eso, no saben que dejar hacer y des- creer es lo mismo. El mismo cuento, pero distinto. Yo te espero, siempre, pero también de otras ma-neras, abota-gado, des-calzo. Y puede ser que YO sea tú y Tú seas yo. A lo mejor lento es me-jor. Te mando un a-brazo a la dis-tancia. Nada pru-dente, descarnado, en-caletado entre las pro-hibiciones familiares de ellos. En medio de los muros de concreto que han erigido, entre tu pared y la mía. Y me culpan de ese sentimiento inventado que justifique sus tiempos excesivos, arrebatados de ti y de mí, del durante de los dos.