lunes, 9 de octubre de 2017

Vorágine







Un pequeño incidente me instala en un presentismo cotidiano inevitable. Soy abstraído de mi realidad circundante, absorbido por ella y colocado en cualquier lugar, desperdigado en muchos espacios simultáneamente, incapaz de recordar lo sucedido hace segundos, de traer de vuelta lo que viene de ser. Mi presente se conjuga entre la imposibilidad de recordar y el atiborramiento y atragantamiento por flashes diversos: imágenes, colores, olores, sensaciones, texturas. Temeroso llegué a casa pero esta extraña sensación no cesa de ser. Ya ha culminado la tarde, pero ahora viene lo más difícil, conciliar el sueño, enfrentarme al vacío, a un sueño oscuro, o lo que es lo mismo, a una vigilia perpetua.    
          

2 comentarios:

Marianne dijo...

Pareciese que tu mente fuera un laberinto y estuvieras atrapado.

Christopher dijo...


... simplemente he tratado de expresar con palabras algunas sensaciones, en ningún momento pensé que alguien podría descifrar el misterio, aunque parezca evidente hacerlo ...